EFERetortillo (Cantabria)

La domus de Julióbriga, un centro musealizado abierto en 2003 que reproduce una casa romana del siglo I localizada en ese yacimiento cántabro, ha lavado su cara con una apariencia más moderna, sin perder su esencia informativa sobre este asentamiento y sus gentes.

La actuación ayudará a dar mayor visibilidad al yacimiento que se localiza a escasos metros del edificio, que imita la "Casa de los Morillos" y alberga más de 250 piezas desenterradas en ese entorno, y además adaptará el discurso expositivo a las nuevas tendencias museográficas y didácticas.

La cerámica, la ornamentación, los utensilios y los trajes que hasta ahora albergaba la domus se mantienen igual, solo que desde este miércoles se engloba todo en una exposición permanente, situada en su planta superior, con una apariencia más renovada e infografías más modernas y visuales, tanto en el exterior como en el interior.

Este 'lavado de cara' coincide con los 40 años de la última etapa de excavaciones en Julióbriga, bajo la dirección de José Manuel Iglesias. Las ruinas, que los habitantes del lugar conocían "de toda la vida", según afirman algunos vecinos, se empezaron a tomar en consideración a partir de 1768 gracias al padre Enríquez.

Esta efeméride conllevará el desarrollo de una serie de actividades, sobre todo en verano, para reivindicar el valor de esta zona y atraer a más visitantes, con jornadas de puertas abiertas y conferencias en torno a la construcción romana.

Y la medida estrella será señalizar la presencia del yacimiento en la Autovía de la Meseta, que pasa a menos de dos kilómetros de donde se encuentra, como ha anunciado el vicepresidente cántabro, Pablo Zuloaga.

La domus musealizada de Julióbriga reproduce las dimensiones y la distribución de la Casa de los Morillos, construida a finales del siglo I.

Desde la entrada se observa la habitación principal, mientras que en su área central se ubica un pequeño patio interior con columnas.

En torno a este patio se sitúa el altar, la cocina, el dormitorio y la tienda, mientras que en la segunda planta se exhiben los principales hallazgos arqueológicos de la ciudad, relacionados con la vida de sus habitantes.

Por Pablo G.Hermida