EFEBangkok

El bullicio de Khao San, la calle de los mochileros en Bangkok popularizada por la película "La playa" (The Beach) de Leonardo DiCaprio, es parte de su encanto bohemio, pero las autoridades quieren ahora adecentarla para atraer a más familias.

Al caer la noche, la calle se convierte en un reguero de turistas en busca de restaurantes y bares baratos o que pasean esquivando a los vendedores ambulantes de ropa, alcohol, marisco, fruta e incluso insectos a la brasa bajo las luces de neón.

Pero además de ofrecer una amplia variedad de artículos y comida, algunos puestos callejeros no tienen licencia y ocupan las aceras, lo que dificulta el tránsito y crea conflictos con algunas tiendas que cuentan con local y pagan impuestos.

Las autoridades locales quieren solventar esto con un plan valorado en 48,8 millones de bat (1,59 millones de dólares o 1,43 millones de euros) para organizar los puestos ambulantes y adecentar las aceras y el mobiliario urbano.

Está previsto que los trabajos de remodelación comiencen en octubre y finalicen en febrero del año que viene para adecentar esta calle en las que viajeros con sandalias y camisetas de tirantes se mezclan con algunas familias.

"Me parece bien el plan del Gobierno para mejorar las aceras, la renovación servirá para atraer a las familias", explicó a Efe Sanga Ruangwattanakul, presidente de la Asociación de Empresarios de Khao San.

Sanga afirmó que el plan de las autoridades mejorará la accesibilidad en Khao San y reducirá los conflictos entre los vendedores ambulantes y las tiendas que se ven bloqueadas por los carritos.

Además, el empresario reconoció que, al final de la noche, se acumula la basura, sobre todo vasos y bolsas de plásticos, debido a la escasez de papeleras.

A lo largo de unos 400 metros, Khao San cuenta con unos 400 puestos de venta fijos y al menos 100 vendedores ambulantes, aunque el "área mochilera" de albergues y restaurantes se ha expandido por otras calles adyacentes.

Según Sanga, el área atrae unos 50.000 turistas diarios en temporada alta (entre noviembre y marzo) y unos 20.000 en temporada baja (entre abril y octubre).

Situada en el casco antiguo de Bangkok cerca del río Chao Phraya, Khao San ("arroz crudo" en tailandés) fue construida en 1892 y como su propio nombre indica sirvió como silo y mercado de arroz.

En la década de los años ochenta del siglo pasado, empezó a llenarse de albergues y hoteles baratos frecuentados por viajeros jóvenes con mochila atraídos por el exotismo y las juergas de la capital antes de partir hacia las playas de arena blanca del sur.

A pesar de la estricta legislación contra el consumo de drogas, la marihuana se podía conseguir fácilmente en Khao San, explica Sanga, que abrió su primer bar en la calle hace 25 años y ahora es uno de los socios del grupo Buddy, que cuenta con bares, restaurantes y otros negocios en la zona.

En el año 2000 la calle aumentó su popularidad con la película "The Beach", en la que DiCaprio interpreta a un mochilero que se entera en un albergue de Khao San de la historia de una comunidad de bohemios que viven en una playa secreta.

Actualmente, se ha ganado mala reputación por el ruido de los bares con los altavoces en las calles y hostales baratos de baja calidad, aunque también hay hoteles de más categoría.

"Para mí es de lo mejorcito (Khao San), la verdad. Llegamos el primer día porque no teníamos donde cenar y nos sirvieron la comida típica, el 'pad thai', que está buenísimo", dijo a Efe Marco, un turista madrileño que considera que el caos es parte del "encanto" de la calle.

"Y luego salimos de fiesta algunos del grupo y la verdad es que lo pasamos genial", agregó con una cerveza local en la mano junto a varios de sus familiares en una terraza de Khao San.

"No hemos visto que sea muy sucia", opinó.

Gaspar Ruiz-Canela