EFEBarcelona

Científicos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrollan sensores de bajo coste para integrarlos en la ropa y que sirvan tanto para reciclarla como para medir las constantes vitales de sus usuarios.

Se trata de un sistema integrado en los tejidos capaz de identificar los diferentes tipos de materiales y facilitar su reutilización, a la vez que también sirva para monitorizar constantes de salud básica de las personas que lleven la ropa puesta.

Investigadores de la UOC liderados por Joan Melià, del grupo de investigación Wireless Networks (WiNe) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), están desarrollando un nuevo sistema que permita el procesamiento masivo, automatizado y de bajo coste de la ropa de segunda mano para el reciclaje.

La tecnología se basa en la integración en los tejidos de sensores inalámbricos RFID UHF (identificación por radiofrecuencia) que identificarán su composición a la vez que monitorizarán varios indicadores corporales, como por ejemplo niveles de hidratación o de estrés.

La investigación es el fruto de una colaboración con Rahul Bhattacharyya y Sanjay Sarma, investigador y director, respectivamente, del Auto-ID Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), un centro de referencia en la investigación con RFID y donde se acuñó el término internet de las cosas (del inglés, Internet of Things o IoT).

El proyecto se enmarca en la convocatoria "MIT-Spain INDITEX Sustainability Seed Fund 2019", que financia colaboraciones de grupos de investigación del MIT con investigadores de fuera de EEUU, con la participación de Inditex.

El objetivo del proyecto es facilitar el reciclaje de la ropa de segunda mano, impulsar la economía circular y reducir el impacto de esta industria en el medioambiente.

Algunas empresas como Inditex permiten devolver la ropa a sus establecimientos para que sea reutilizada o reciclada, pero gestionar la recolección y el reciclaje masivo es muy complicado, puesto que, por ejemplo, tejidos como el algodón, lino o poliéster, que representan el 90 % de las materias primas utilizadas, requieren diferentes técnicas de procesamiento.

"La nueva tecnología permitirá clasificar automáticamente la ropa a partir de su composición mejorando la eficiencia de todo el proceso y podría representar un paso clave en el esfuerzo hacia la sostenibilidad y la eficiencia de la moda y las industrias relacionadas, como el comercio minorista", ha destacado Joan Melià, también profesor de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC.

Los investigadores están usando un sistema basado en la tecnología de comunicación RFID, que el grupo WiNe ya ha aplicado con éxito para detectar fugas de agua en entornos industriales.

Son sensores en forma de etiqueta que funcionan sin batería y que son capaces de recopilar información y transmitirla a un receptor a través de una antena.

"Entre las ventajas de esta tecnología destacan el bajo precio y la viabilidad de su adopción por parte de la industria. Las etiquetas tienen un coste de unos pocos céntimos y, por lo tanto, es una tecnología que se escala muy bien para producir grandes cantidades. Además, se trata de un sistema que se encuentra integrado en muchos procesos logísticos, también en el mundo textil y la moda, de forma que el proyecto podría integrarse en los procesos industriales sin muchos costes añadidos", ha subrayado el investigador.

El proyecto, que se alargará hasta agosto de 2021, se encuentra en la fase preliminar de diseño de la tecnología y se prevé poder empezar a evaluar los diseños a finales de este año.