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Manuel y Mari Paz llevan más de sesenta años juntos y hace seis que celebraron sus bodas de oro. Durante el confinamiento no han perdido el espíritu festivo y han salido todos los días al balcón a aplaudir, a bailar, a cantar e incluso a lucir sus mejores galas.

Son dos de los protagonistas de #PHEdesdemibalcón, una muestra de PHotoESPAÑA en el parque del Retiro de Madrid que da el pistoletazo de salida hoy al festival. La exposición se repite en otras cincuenta ciudades españolas, cada una de ellas con medio centenar de fotografías tomadas por personas anónimas durante el confinamiento -30 de marzo y el 17 de mayo-.

La hija de Mari Paz y Manuel, Mari Paz Nieva, es una de ellas. Vive justo enfrente de sus padres en una calle cercana a la plazuela de Antón Martín en Madrid y explica que salir al balcón "ha sido una manera de agradecer que seguíamos todos un día más".

Cuando se conoció la noticia de la suspensión definitiva de la Feria de Abril, el matrimonio celebró su fiesta particular desde casa, vestidos ella de flamenca y él con un chaleco de chulapo y un sombrero cordobés, para rendir un homenaje a su manera a la fiesta sevillana. Su hija Mari Paz, desde su ventana, capturó el momento.

Este año han echado de menos ir a la Pradera de San Isidro el día 15 de mayo -"no fallamos ningún año", aseguran-, pero, al menos, han tenido ocasión de vestirse de chulapos y bailar varios chotis a distancia con sus vecinos.

Eduardo Moya también ha buscado momentos de disfrute para sobrellevar el confinamiento, que ha pasado con su pareja y sus dos gatos. Mientras tomaba un vermú en casa, en una corrala de la zona de Delicias, colocó una pajita a la altura exacta para que pareciera que sujetaba una nube y disparó.

"Fue la primera foto que mandé, y también la que más me gusta, aunque probé con varias", cuenta sobre su participación en #PHEdesdemibalcón, que alcanzó las 63.000 imágenes en Instagram y registró 36.201 participaciones en su web, según datos de la organización.

Muchas de las fotografías muestran actos cotidianos; otras, calles desiertas a plena luz del día.

Álvaro Torres, trabajador del sector de la construcción, lleva "siempre una cámara en el coche". Paró en un semáforo de una solitaria Gran Vía e inmortalizó el momento en uno de los días más duros del confinamiento, cuando solo se permitía la actividad en servicios esenciales.

El Día de la Madre, María Puga vio desde su ventana cómo un señor recogía unas flores en un descampado de Mirasierra. "Serán para su mujer", pensó a la vez que fotografiaba el instante con un teleobjetivo.

"A los dos días, volvió al mismo lugar con su mujer y le entregó allí mismo otro ramo de flores", narra la joven, que desea conocer al protagonista de su imagen para poder mostrársela: "Ojalá él vea la foto".

La exposición #PHEdesdemibalcón, que se prolongará en las distintas ciudades durante todo el verano, ha sido para Ignacio Arias una manera de "dar a todo el mundo las mismas oportunidades", ya que la participación fue muy sencilla y las limitaciones para tomar las fotografías eran las mismas.

Su instantánea, otra de las seleccionadas para la muestra de Madrid, retrata sábanas y ropa tendida durante un día de mucho viento y fue tomada desde su casa en Canillas, donde ha pasado el confinamiento con su pareja.

Otra fotografía con movimiento es la que protagoniza Alonso, de cinco años, a quien el aire que entra por la ventana de su casa en Leganés levanta su capa de Superman.

"Mi inspiración en este momento han sido mis hijos", cuenta Ana Corrales, madre del pequeño y autora de la fotografía, una de las más aclamadas durante la inauguración.

La iniciativa, que se prolongará todo el verano, se repetirá en otros lugares de la geografía española como la plaza de María Pita (A Coruña), el parque de la Ciutadella (Barcelona), el Teatro Campoamor (Oviedo) y la plaza del Pilar (Zaragoza). En total se mostrarán 2.450 imágenes tomadas durante el confinamiento, todas ellas con historias como estas detrás.

Estas exposiciones marcan el inicio simbólico de PhotoESPAÑA, que este año se ha visto obligado a posponer a otoño el grueso de su programación de grandes exposiciones por la pandemia.

Por Mercedes Ortuño Lizarán.