EFEBarcelona

Los 16 participantes de la Final Nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, que se celebrará el próximo sábado 13 de julio en el RCDE Stadium, se reunieron hoy en la Ciudad Deportiva Dani Jarque para mostrar sus impresiones a escasas horas del evento de freestyle más importante del país.

Blon, Walls, Force, Zasko, Gazir, BTA o Kensuke, entre otros, compartieron pronósticos, opiniones y sensaciones en una jornada en la que Red Bull congregó a los raperos en las instalaciones del club perico, que cederá su estadio el sábado para la ocasión.

"Llego con mucha ilusión a pesar de ser un veterano, y con algo de presión por jugar en casa", afirmó el barcelonés Blon a la Agencia Efe, que participa desde 2007 y parte como uno de los principales favoritos por su ingenio y experiencia.

Por su parte, la gran revelación de las rondas previas, el joven Gazir, de solo 17 años, -fue campeón de la semifinal celebrada en Alicante el pasado mes de mayo-, llega a la cita más liberado de presión.

"Esto me ha venido de golpe. El año pasado fui con mis padres hasta Madrid, me compré una entrada y lo viví desde una grada en la que no se veía nada. Siempre he sido un fan y ahora soy un gallo más", declaró a Efe.

El gallego Force, en cambio, sí sabe lo que es alcanzar la final, pues cayó en la última ronda en las dos últimas ediciones -contra Chuty en 2017 y frente a Bnet en 2018- y gozará de una nueva oportunidad en el escenario más grande en acoger una competición de improvisación hasta la fecha.

"Los públicos grandes me motivan, se me suelen dar bien. Me dan más ganas de rapear frente a 25.000 personas que ante 10.000", reconoció a Efe.

A pesar de la rivalidad y la agresividad con la que se enfrentan sobre los escenarios, muchos de los gallos comparten el día a día. "No me gustaría enfrentarme ni a Force ni a Cronos -en referencia a la primera ronda, donde pueden seleccionar a su rival-, son de mis mejores amigos", admitió Walls.

El malagueño BTA, por ejemplo, no quisiera cruzarse con su íntimo compañero Zasko: "Ya nos enfrentamos en primera ronda hace dos años y no me sentiría cómodo batallando contra él".

Los 'freestylers' reconocen de forma unánime que el apoyo del público es un factor determinante a la hora de improvisar. Conectar con las gradas puede resultar decisivo para decidir una batalla. El madrileño Kensuke, otro de los 'clásicos', fue el más votado por el público para optar a las últimas plazas de la final tras no conseguir clasificarse en las semifinales.

"Me refuerza muchísimo el apoyo. Antes, la gente no me quería y con este gesto me han demostrado que ahora me quieren ver ahí".

En esta misma línea ha evolucionado el sevillano SweetPain, consciente de la importancia del público: "Ahora tengo un estilo más adaptado a crear un vínculo con ellos. Si la gente no te entiende, lo que haces no tiene valor ninguno. Ahora consigo transmitir mensajes más sencillos y que se entienden mejor", explicó a Efe uno de los gallos más ingeniosos del panorama.

De los 16 clasificados, solo uno alzará el trofeo de campeón, que volverá a coronar en Barcelona al mejor gallo del país 11 años después de la última final nacional celebrada en la ciudad condal.

El ganador sellará además su pase a la cita internacional que se celebrará en Madrid, a la que acudirán todos los campeones nacionales de Latinoamérica.