EFESantiago de Compostela

La paleta de sonidos del quinteto musical Néboa está formada por tintes que van desde el pop y el rock hasta la electrónica y la música tradicional gallega y que culminan en "A realidade enganosa", su primer disco, fruto de la "maduración musical" de una banda arraigada en Galicia pero con una identidad "integradora".

"Si es un disco arraigado en Galicia es porque hay en él cosas que para mí a nivel personal se identifican con eso", explica en una entrevista con Efe Lucas de Centi, compositor y líder de la banda, que señala que la verdadera identidad musical gallega no solo reside en temas cantados en gallego y que hacen uso de "folclore tradicional".

"Nos dicen mucho que hacemos folk y electrónica pero en realidad hay dos canciones o tres que usan ritmos tradicionales específicos de Galicia y aunque hay temas en gallego también hay tres en portugués, porque considero que es una lengua en las que necesito expresarme a veces", explica.

No es de extrañar que de Centi utilice como referentes musicales a Malandrómeda, un grupo de hip hop que aunque rima en gallego bebe de sonido de la vieja escuela del rap americano y e introduce estilos variados, muchos extranjeros; o la película de Jorge Coira y Xesús Ron "Eroski Paraíso", en la que una madre habla castellano porque se avergüenza del gallego.

"No hay nada más gallego que eso", asegura De Centi, que considera la identidad gallega es mucho más "integradora" y que aúna muchas más cosas que el simple hecho del idioma y el folclore popular.

"En el disco están los códigos básicos que están en el pop o en el rock porque nuestra tradición, como personas de la Europa postindustrial, también es esa", afirma Tomás Porteiro, guitarrista de la banda.

Sin embargo, "A realidade enganosa", sin quererlo, no es un simple disco de pop, porque en él residen estilos muy variados, que provienen del buen hacer de músicos de distinta trayectoria, que en 2012 se juntaron "simplemente para tocar" y "empaparse" de todo lo posible.

"Con 22 años no teníamos muy claro qué queríamos. Éramos unos chaiñas", reconoce Porteiro, que ha visto como a lo largo de los años la banda ha "madurado" musicalmente hasta alcanzar un "cuidado" en la sonoridad y en las letras de unas melodías en las que se cruzan "sin prejuicios" el jazz, el pop, el rock, la música tradicional y la electrónica.

"Hay un telón de fondo de gente que estudió jazz, que tiene un conocimiento armónico potente, otros que venimos del pop o del rock, incluso de la canción de autor, pero lo esencial es cuidar las canciones y que esa mezcla no sea gratuita y tenga un sentido", explica Porteiro.

Si por algo se caracteriza además "A realidad enganosa" es por su vigorosa percusión, fruto de un quintento en el que el 50 % de los componentes son percusionistas y en el que los músicos gozan de una "libertad" en sus composiciones que se reflejan en temas como "Coidar dunhas colmeas", "Veña a chuvia" o "Valente (folión)".

Con dos temas cantados en portugués y una producción que se ha bifurcado entre el estudio del Náutico de San Vicente do Mar y el trabajo del productor gallego Hevi (productor de artistas como Novedades Carminha, Esteban & Manuel o Faia) en su estudio Laboratorio Soyuz; Néboa se ha fraguado a fuego lento, tras muchos ensayos y reuniones en un local de Catoira hasta conseguir la financiación necesaria para producir su primer LP.

"Muchas bandas cometen el error de apresurarse, pero supimos tener paciencia, esperara tener las canciones y que el sonido madurara. El salto de nuestro primer EP al disco actual es grande, notamos una progresión y un cambio de sonido", afirma Porteiro.

El premio Fran Pérez Narf en 2018 fue un impuso importante para la banda, que en 2019 consiguió el presupuesto suficiente y se embarcó en una producción que se extendió durante los últimos meses de 2019 y enero de 2020, justo antes de la pandemia.

"Acabamos justo antes de el día de Reyes. A la hora de grabar tuvimos suerte, no esperábamos lo que vino después", afirma Lucas de Centi, que opina que en el contexto actual, con las restricciones, hubiera sido casi imposible producir el disco, porque ni si quiera todos los miembros del grupo se encuentran en Galicia y las colaboraciones en los temas en portugués en los que participaron Joao Neves y Susana Nunes no habrían podido realizarse.

Sin embargo, a pesar de a pandemia, Néboa no renuncia al directo y espera poder presentar su disco en concierto en los próximos meses, sin expectativas a que sea un gran espectáculo debido a los aforos.

Si en este contexto ya es difícil hacerse un hueco en la industria musical, a la banda se le une el hecho de que su música "no es fácil de digerir para ciertos circuitos y ciertos programadores", pues no responde a lo "mainstream" y muchas veces eso supone para Jacobo, Aloia, Tomás, Lucas y Sandra, los integrantes, un esfuerzo "extra" para darse a conocer y destacar en la escena gallega

Según Porteiro, las subvenciones que se le dan a la cultura y en concreto a la música muchas veces recaen "en grandes festivales" y no apoyan "la infraestructura musical gallega de base".

"No puede ser que cuando más lejos llegas más subvenciones tienes. Las subvenciones deberían dotar la parte baja de la tabla para igualar más las condiciones", afirma Porteiro, que considera además que las ayudas monetarias deberían ir "condicionadas a una producción", de manera que ese dinero sirva para invertir en cultura, ya sea en pagar un alquiler de ensayo o en renovar el equipo".

Ahora que "A realidade enganosa" es una realidad, la banda se plantea dedicar este tiempo a seguir produciendo y ensayando y así contar con más material para un futuro en el que la banda confía y en el que espera poder seguir aportando con su música un chispazo de frescura.