EFEBarcelona

La escritora Núria Pradas ha ganado este viernes la XL edición del Premio Ramon Llull de novela en catalán, dotado con 60.000 euros, por "Tota una vida per recordar", protagonizada por Sophie Simmons, una joven que busca dejar huella en un mundo de hombres en los inicios dorados de Disney Studios.

Pradas ha explicado en rueda de prensa que ha querido mostrar la historia de una mujer que "lucha por sus sueños", en los años treinta del siglo pasado, cuando las mujeres no trabajaban como "animadoras", un oficio hasta entonces totalmente masculino y que es el que ella quiere ejercer.

"He rendido homenaje a las mujeres que ha habido y habrá que nos han abierto camino", ha resaltado la ganadora del Ramon Llull.

La novelista, con una larga trayectoria en la literatura infantil y juvenil, ha comentado que el relato empezó a tomar forma gracias a su hija, que se dedica a la animación, tras acabar la carrera el año pasado, y quien hace unos tres le habló de las pioneras de la Disney Studios, Mary Blair y Retta Scott, que eran "muy luchadoras".

Bromeando, ha aseverado que parte del premio tendría que ser para su descendiente, porque también le ha ayudado a la hora de poder describir cómo se animaba en el siglo pasado, con los hombres diseñando las historias y las "mujeres confinadas a trabajos como tintar solo los dibujos".

La novela se enmarca entre dos películas fundamentales de la animación, "Blancanieves", de 1937, y "Dumbo", de 1941, esta última producida durante la "gran huelga" que afectó a Disney Studios, cuyo propietario Walt, no tiene ninguna incidencia en la obra.

Sobre Sophie Simmons ha avanzado que es un personaje literario, basado en Blair y Scott, que en la obra convivirá con personajes de la vida real como otros grandes animadores norteamericanos como Art Babbitt.

En cuanto al título, ha desvelado que viene de una frase que pudo leer en los periódicos de la época, cuando se documentaba para la obra, y en uno de los artículos se afirmaba que "Blancanieves" era una película que se tardó "tres años en hacer, se disfrutaba en una hora y había toda una vida para recordarla".

El miembro del jurado Carles Casajuana ha destacado que Pradas "mezcla muy bien tres hilos diferentes, uno el histórico, sobre cómo era este sector, otro el de la vida personal y sentimental de la protagonista, y otro sobre su militancia".

Por su parte, Gemma Lienas ha considerado que, como "los buenos vinos, la obra se va abriendo al tiempo que se va leyendo" y ha resaltado que a ella le ha gustado, especialmente, "todo lo que refleja de la lucha sindical, así como de la situación de Nueva York y Los Ángeles, después del crac de 1929".

Nacida en Barcelona, Núria Pradas trabajó como profesora de secundaria y durante años escribió para los más jóvenes -una cincuentena de títulos- hasta que en 2012 obtuvo el Premio Carlemany con "Sota el mateix cel" e inició una nueva etapa literaria, con obras como "La noia de la biblioteca", y "Somnis a mida", traducida a ocho lenguas, donde convertía la emblemática tienda de moda Santa Eulalia en la protagonista.

"Tota una vida per recordar", que llegará a las librerías el 4 de marzo, en catalán y castellano y, posteriormente, al italiano y portugués, se ha impuesto a los 64 manuscritos presentados en esta edición, en la que el jurado estaba compuesto por Carles Casajuana, Francesca Cristoffanini, Pere Gimferrer, Gemma Lienas, Isona Passola, Carme Riera y Emili Rosales.

El Premio Ramon Llull, uno de los mejor dotados de las letras catalanas, junto con el Sant Jordi, fue otorgado por primera vez en el año 1981 para estimular la creación literaria en catalán y para impulsar su difusión.

Desde entonces lo han ganado desde Joan Perucho, en su primera edición, a autores como Pere Gimferrer, Valentí Puig, Carme Riera, Terenci Moix, Baltasar Porcel, Gemma Lienas, Najat El Hachmi, Imma Monsó, Sílvia Soler, Care Santos, Xavier Bosch, Víctor Amela, Pilar Rahola, Martí Gironell y el año pasado Rafel Nadal con "El fill de l'italià".