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La expansión del coronavirus y la avalancha de información ha llevado a la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) a recordar a los periodistas especializados que la información debe ser veraz, rigurosa y sin caer en el sensacionalismo.

La AECC, que engloba a centenares de periodistas y comunicadores especializados en ciencia y salud, ha elaborado hoy unas breves recomendaciones para "facilitar" el trabajo al informar sobre el Covid-19.

Con más de 2000 casos notificados en España, es "fundamental que la opinión pública conozca los hechos relevantes sobre esta crisis sanitaria y que los medios de comunicación aborden un tema tan sensible evitando contagiar en la audiencia el alarmismo y el miedo", señala la asociación en un comunicado.

Por ello, recuerda la importancia de publicar información "veraz y rigurosa", evitando el uso de imágenes y de lenguaje sensacionalistas que produzcan "miedo o pánico entre la opinión pública".

Los medios de comunicación -destaca- tienen "una responsabilidad clave" para dar a conocer la amenaza sanitaria producida por el coronavirus "sin que ello suponga la difusión de mensajes alarmistas, xenófobos o racistas" y evitando la difusión de bulos, conspiraciones, rumores y datos falsos.

La información debe tratar sobre "los hechos conocidos y los escenarios que puedan ocurrir, sin que ello suponga difundir especulaciones o datos sensacionalistas", tanto en los medios como en las redes sociales.

Los periodistas tienen la responsabilidad de contrastar la información para cumplir con el criterio de veracidad y contar "con fuentes que sepan específicamente responder a las preguntas" sobre el coronavirus, para lo que hay que recurrir a expertos en la materia.

En este caso y "dado el contexto en que nos encontramos, la AECC recomienda entrevistar a más de una persona experta para conocer diferentes opiniones y reforzar la veracidad de la información que se va a publicar".

A la hora de escribir es importante explicar los hechos y datos con un lenguaje "claro y accesible para el público en general", adaptando las expresiones y términos técnicos a palabras comprensibles para el conjunto de la sociedad, pero sin por ello "perder la rigurosidad".

En tiempos de "incertidumbre", el periodismo debe actuar, "más que nunca como un servicio público", explicando las medidas que puede tomar la ciudadanía para reducir la transmisión del virus y dar a conocer aquellas acciones respaldadas por expertos en la materia y por las fuentes oficiales.

Hasta el momento, no existen vacunas ni tratamientos eficaces ni seguros contra la enfermedad, aunque sí hay numerosas investigaciones en marcha, de las que hay que informar "sin generar falsas expectativas sobre sus resultados a corto plazo" y sin difundir información sobre prácticas o remedios que no cuenten con el suficiente aval científico.