EFEPalencia

Hasta 125 orfebres y artistas joyeros de doce países han unido sus manos para subastar más de 160 joyas artesanas que quieren ser algo más que obras de arte o simples adornos y convertirse en delicados escudos capaces de frenar la propagación de la Covid-19 con quilates de solidaridad.

Elena Larrén García, artesana joyera y profesora en la Escuela de Artes Mariano Timón de Palencia, recibió hace algunas semanas la llamada de su colega en Portugal Tania Gil, que tiene su taller en Lisboa y quería poner en marcha en Portugal y en España una iniciativa de joyeros italianos "con resultados asombrosos".

"Estamos en casa confinados, muy preocupados viendo la situación generada por el coronavirus y pensamos que estar en casa no era impedimento para ayudar de alguna manera", explica Elena Larrén a Efe.

Por eso tiraron de teléfono, contactaron con amigos del sector en los dos países y decidieron copiar la idea de sus colegas italianos y hacer una subasta con joyas donadas por otros joyeros, artesanos, orfebres. El destino del dinero recaudado, Save the Children, Médicos Sin Fronteras y Cruz Vermelha Portuguesa.

Con mucho esfuerzo y dedicación este grupo de artistas ha trabajado desde su casa para organizar una subasta "sin fronteras" a través de Facebook, con el nombre de "Jewellers IN A(U)CTION" y la ayuda de los joyeros que la pusieron en marcha en Italia, el primer país europeo azotado por el coronavirus.

En especial de János Gábor Varga, uno de los promotores en Italia, donde consiguieron recaudar 23.000 euros, "por las recomendaciones" que les ha dado "y su implicación en un proyecto que nos ha unido, mas que nunca, a españoles, portugueses e italianos", ha asegurado Elena Larrén.

Junto a él, otros 124 joyeros y orfebres han respondido a esta llamada solidaria desde 12 países, Italia, España, Portugal, Francia, Inglaterra, Holanda, Japón, Brasil, Argentina y hasta Nepal.

Todos han ido colgando una o más piezas de su autoría en la plataforma de Facebook creada y maquetada por la portuguesa Andrea Gil, que ha logrado sumar a 1.600 personas en el grupo, entre joyeros y compradores interesados, y muestra más de 160 obras de arte, por las que se puede pujar desde este viernes 10 y hasta el día 15 de abril.

Colgantes, pendientes, anillos, pulsares, broches, collares... Joyas que quieren trascender su valor estético y artístico y multiplicar su cotización para recaudar fondos que irán íntegramente destinados a las personas a las que atienden las tres entidades sin ánimo de lucro elegidas, entidades que luchan en el terreno todos los días con escasos recursos para llevar a cabo su labor.

"Hay de todo y para todos los gustos", asegura Elena Larrén. Piezas hechas con plata, oro, semillas, acrílicos, resinas, cobre, bronce y hasta un collar creado con la cámara de aire de una rueda de bicicleta obra de Sofia Catarino.

"Todo depende del estilo de cada joyero", explica la palentina, que ha colaborado donando un collar hecho con acrílico, madera, latón y resina, que ella misma define como "una joya cuadro" y unos pendientes de la misma colección hechos en plata, cerámica y red.

Entre los autores de todos estos tesoros están Tania Gil, con unos pendientes y un collar de plata, Laura González que firma un broche de plata, Kasumi Nagano que da vida a piezas textiles con hilo de oro, Silvia Serra con un anillo de plata, Elena Comín con una pulsera de plata y oro, Nina Ciel con unos pendientes o Enmmanuel Cannoleta con un colgante de plata de un árbol que se mantiene quieto mientras pierde sus hojas y que ha bautizado oportunamente como "Colgante de resiliencia".

La puja se inicia este viernes 10, y hasta el próximo miércoles 15 de abril cualquiera puede hacerse con alguna de las piezas donadas para esta ocasión, cuyos precios de partida oscilan entre un euro y 500 euros, para que nadie se quede fuera.

Para poder participar solo hay que hacerse miembro de JEWELLERS IN A(U)CTION, mediante una petición de Facebook o una invitación -en el enlace https://www.facebook.com/groups/217545292827183/- y será el propio comprador el que ingrese la cantidad que ha pagado por su joya solidaria en la cuenta bancaria de la ONG elegida.

"Estoy emocionada de la generosidad y solidaridad que ha mostrado este colectivo para prestarnos ayuda a españoles y portugueses", ha manifestado Elena Larrén, consciente del "gran esfuerzo" que esto supone para todos sus colegas, en su mayoría autónomos, que tienen cerrados sus talleres y a pesar de no tener ingresos han querido poner un poco de brillo en esta pandemia.

Almudena Álvarez