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Las redes sociales como Instagram y Twitter se han convertido en aliadas de biólogos y divulgadores para “sembrar semillas de interés” que acerquen la Naturaleza a una sociedad “desconectada del mundo natural”, especialmente en el Día Mundial de la Educación Ambiental, que se celebra este martes.

Así lo han explicado a Efe biólogos como Raúl León, que se describe a sí mismo como "un apasionado de las serpientes y los arácnidos" hasta el punto de que su identidad en las redes sociales es Raulophis -del griego 'ophis', que significa 'serpiente'-.

León certifica que "en nuestras casas hay unas cuatro arañas por metro cuadrado" de media pero no hay que tener miedo de ellas ya que ayudan al ser humano a "controlar de forma natural las plagas que atacan la despensa" y "disfrutar de un número asumible de mosquitos en verano".

Tras recordar que España posee “muchísima biodiversidad”, considera que “tiene delito que estemos tan desconectados del mundo natural”, algo que “condena a la desaparición a nuestros pequeños vecinos y aliados” del reino animal, y por ello prefiere la divulgación a la investigación propiamente dicha, para centrarse en un enfoque "práctico de conservación" ante los "apremiantes desafíos de la crisis climática".

Este biólogo pudo cumplir uno de sus sueños al viajar como voluntario ambiental y educador a Colombia, Venezuela y Ecuador donde entre otras entidades colaboró con el Grupo Green Jewel en un proyecto para documentar las especies amenazadas por una explotación minera en una zona selvática ecuatoriana.

Además, también trabajó como asesor para una productora de documentales, lo que le permitió recorrer un archipiélago poco explorado de Guinea-Bissau, en el África occidental, "como rastreador de bichos para el equipo de rodaje".

Uno de los animales más curiosos que la expedición pudo filmar allí fue la pequeña mantis boxeadora de Gambia, a la cual “hay que saber acercarse con la cámara para sacar el máximo partido a sus llamativas poses de combate".

Gracias a una campaña de micromecenazgo, este divulgador está financiando actualmente un documental titulado 'Aljibes y pozos del desierto, la eterna trampa', un largometraje sobre “un desconocido pero serio problema de conservación para los reptiles y anfibios de Marruecos”.

Otro biólogo comprometido con la difusión científica es Álvaro Luna, coordinador de Brutal Blog, un punto de encuentro digital sobre divulgación en el que comparte ideas para recuperar biodiversidad, que compagina sus investigaciones con intervenciones en la radio, conferencias y cursos para transmitir a la sociedad la importancia de la conservación de la Naturaleza.

Luna confiesa que “es muy satisfactorio ir sembrando semillas de interés” para reverdecer conciencias y “orientar a los biólogos en ciernes” que le siguen en las redes sociales “en su camino hacia un futuro laboral vinculado a la conservación”.

Aunque se felicita por el auge actual de contenidos sobre Naturaleza en redes sociales, cree que “el cambio de mentalidad sería real si se implantara una asignatura de educación ambiental en colegios e institutos”.

Su experiencia a pie de campo, con un doctorado becado por La Caixa que le acercó a Doñana, "la joya de la biodiversidad española", le permite asegurar que "tenemos un patrimonio natural que no valoramos, quizá porque aún no está todo perdido".

Si bien su primer libro, 'Un leopardo en el jardín' (Ed.Tundra), trataba sobre biodiversidad urbana, su última obra, 'La era del plástico' (Ed. Guadalmazán), se centra más en los residuos de este material, "un problema global con unos efectos que no podemos anticipar”.

El Día Mundial de la Educación Ambiental recuerda las propuestas suscritas en la Carta de Belgrado -suscrita el 26 de enero de 1975- para generar nuevos conocimientos, valores y actitudes que ayuden a “formar una sociedad consciente y preocupada por el medioambiente“.

Manuel Moncada