EFEMadrid

La nominación de la española "Klaus" al Óscar de animación demuestra una apuesta de la Academia de Hollywood por la diversidad, asegura a Efe su director Sergio Pablos, quien es consciente de lo difícil que será conseguir el premio, aunque, dice esperanzado: "A lo mejor votan por la diversidad".

En todo caso, el equipo de "Klaus" está más que satisfecho solo por el hecho de ser candidatos junto a "Cómo entrenar a tu dragón 3", "¿Dónde está mi cuerpo?", "Mr. Link. El origen perdido" y "Toy Story 4", una selección que certifica esa variedad y ese mezcla de grandes películas de estudios americanos con producciones más independientes.

Pero antes de llegar a los Óscar, "Klaus" luchará por dos Goya -el de mejor película animada y el de canción- por el Bafta a mejor cinta animada y por cuatro Annie, los premios que entrega la Asociación Internacional del Cine de Animación.

Los Goya y los Annie se entregan el mismo día, el 25 de enero, así que el equipo tendrá que dividirse. "Es un buen problema", dice sonriente Pablos en una entrevista con Efe en su estudio madrileño, acompañado por la productora Marisa Román.

Unas nominaciones que demuestran el buen nivel de la animación española, que ha producido títulos como "Klaus", de cine más familiar, o "Buñuel en el laberinto de las tortugas" o "Un día más con vida", más adultas.

Además con técnicas, estilos y sensibilidades diferentes. "Es una maravilla ver dónde hemos llegado", afirma orgulloso Pablos (Madrid, 1970) que ha visto una tremenda evolución en España desde que regresó tras trabajar muchos años en Disney.

Cuando regresó el panorama "era muy diferente", reconoce. Había "buenos artistas pero dispersos", mientras que ahora España está en mejor situación que otros países europeos porque hay una verdadera industria y "se puede ejercer al máximo nivel con apuestas muy exportables al publico internacional".

Eso es lo que ha pasado con "Klaus", una película que ha tenido una gran repercusión internacional desde Netlix, que aunque no da datos de visualizaciones, sí ha informado de que 30 millones de cuentas han visto el filme.

"Hemos tenido una libertad absoluta en Netflix y la película ha llegado a muchísimos sitios a los que no hubiéramos podido llevar con distribución tradicional, es muy positivo", señala el realizador.

Y ha logrado estos buenos resultados con un estilo de animación que mezcla las técnicas más tradicionales de dibujo a mano con las más modernas de animación por ordenador.

Cuando empezó a trabajar en Disney lo hizo en la época del dibujo a mano y aunque luego se adaptó a la animación por ordenador, nunca estuvo muy de acuerdo con las razones esgrimidas para realizar ese cambio.

Por eso Pablos ha buscado de forma expresa el aspecto retro que tiene "Klaus", aunque desde las nuevas tecnologías. La película tiene detrás un largo trabajo de investigación para ver cómo dar más luz al dibujo tradicional y otra serie de técnicas para contar de la mejor manera posible la historia de los orígenes de Santa Claus.

Más de 300 personas de 22 nacionalidad -con una mayoría de españoles en la parte de supervisión- trabajaron para sacar adelante la historia del cartero Jesper, el personaje central con el que Pablos cuenta esos orígenes de Santa Claus, un proyecto en el que empezó a pensar en 2010.

Y que fue posible porque se le abrieron muchas puertas con el éxito de la saga de "Gru: Mi villano favorito".

Con esa película se logró que un personaje e historia originales fuera un éxito al nivel de las adaptaciones de cómics o libros, que es lo más habitual en el cine de animación holywoodiense.

Cuando empezaba en este mundo, para él era más importante la originalidad, pero los estudios no compartían su opinión. "Era muy ingenuo", reconoce el realizador, que sin embargo siguió insistiendo en esa idea y tras el éxito de Gru consiguió que le hicieran "menos ascos" a sus proyectos.

Así llegó a "Klaus", la primera película generada y producida por su estudio, Spa. "Es nuestro sello, somos nosotros. Si nos equivocamos, no hay nadie a quien echarle la culpa".

En esa línea quiere seguir en el futuro y ya prepara otros dos proyectos para Netflix que aún están muy en pañales. "Estamos trabajando en ver cómo dejar de ser une estudio nómada y empezar a tener una producción continua".