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La escritora y cineasta Ángeles González Sinde, exministra de Cultura, considera que hoy en día hay que ser muy valiente para entrar en política, ya que, aunque siempre ha sido difícil, ahora existe una gran agresividad y no hay apoyos.

Así lo ha afirmado González Sinde en una entrevista con Efe.

"Lo estamos viendo hoy mismo con lo de Miquel Iceta -en referencia al veto del Parlament para ser designado senador-. La cortesía parlamentaria ya ni siquiera está ahí".

La escritora, finalista del Premio Planeta, acaba de publicar "Después de Kim", editada por Duomo, una novela en la que aborda las relaciones de pareja a través de un matrimonio inglés divorciado hace décadas.

Geraldine y John se ven lo menos posible pero repentinamente tendrán que iniciar juntos un viaje a España donde vivía su hija, que ha sido asesinada.

Una historia en la que habla sobre lo que supone perder a una hija y también de cómo este matrimonio que se terminó hace mucho tiempo vuelve a establecer vínculos y relaciones 30 años después porque "están condenados a entenderse y buscar un territorio común".

Y de la búsqueda de un nieto, de 3 años, cuya existencia desconocían, todo ello en un relato que alterna el pasado y la juventud de los dos protagonistas con el presente.

"Es difícil escapar al sentimiento de culpa cuando has perdido a alguien", sostiene González Sinde, que asegura que la muerte de un ser querido genera preguntas sobre la propia vida y sobre lo que le queda a uno por vivir.

En la novela, la escritora, autora también de cuentos infantiles, ha querido además incorporar el punto de vista de los niños ante la fractura de un matrimonio.

Una historia que ha tardado cuatro años en acabar porque ha estado alternando su escritura con guiones de cine y televisión y preparaba su próximo proyecto cinematográfico, la adaptación de la novela autobiográfica de Gabriela Ybarra "El comensal", sobre el asesinato de su abuelo a manos de la banda terrorista ETA en 1977.

Un proyecto en el que ha escrito el guión y dirigirá y que confía que pueda empezar a rodar a principios del año que viene, ha explicado.

La literatura supone "un descanso de los guiones" para esta autora, que confiesa que reescribe mucho sus libros: "para mí, es un paraíso porque el cine lo que tiene de bonito es colectivo pero eso significa también que se restringe tu libertad".

"En cambio, al escribir controlo absolutamente, puede ocurrir una cosa cuando quieras y en el escenario que quieras. Manda la historia, no las condiciones".