EFEGijón

La montadora, guionista y directora Emma Tusell ha indagado en la subjetividad de los recuerdos para dejar constancia de sus cuarenta años de vida, en su primer largometraje "Video Blues", que participa en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón fuera de concurso.

La cineasta ha empleado cuatro años en configurar una película con trozos de secuencias filmadas en cintas de Super 8 y distintos formatos de vídeo con escenas de la vida familiar, que ha resultado un relato intimista poco convencional.

En una rueda de prensa celebrada este domingo en el Festival de Gijón, Tusell ha reconocido haberse "desnudado" contando cosas muy personales que nunca desvelado a nadie, lo que en un principio le dio algo de pudor, aunque finalmente se sintió aliviada.

"Sabía que si no quería caer en un filme autobiográfico sobre la historia del director, tenía que contarlo todo, y al final me resultó un ejercicio terapéutico", ha afirmado.

La directora ha iniciado el proyecto tras la muerte de su padre que era quien filmaba los momentos importantes de la vida en familia y en ese momento se dio cuenta de la "importancia de las imágenes cuando alguien ya no esta".

Fue ella la que tomó el relevo detrás de la cámara y lo que creyó que iba a ser un homenaje a su padre, pronto se transformó en una historia que plantea la subjetividad de los recuerdos.

Tusell ha dicho que no todo el mundo recuerda "de la misma forma un mismo acontecimiento" y por ello ha incorporado al relato una voz anónima que lo cuestiona todo.

La cineasta ha asegurado que, aunque es madre de dos hijos, el desarrollo de este proyecto fue el "parto más largo y doloroso", pero una vez finalizado tiene "una sensación de sanación".

"Al fin y al cabo no todo el mundo tiene toda su vida en una película", ha destacado.