EFEBarcelona

El feminismo de los años setenta, que luchó por la liberación sexual, y el movimiento actual, centrado en la diversidad de los cuerpos y géneros, se contraponen en la exposición “Feminismos!”, que este jueves se ha inaugurado en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

La exposición, que el público podrá visitar desde este viernes hasta el 1 de diciembre, se divide en dos grandes espacios: “La vanguardia feminista de los años 70. Obras de la Verbund Collection, Viena" y "Coreografías del género".

La directora del CCCB, Judit Carrera, ha destacado este jueves que el nombre en plural del proyecto -"Feminismos!"- alude a la voluntad de mostrar la pluralidad de perspectivas que lo configuran, y la exclamación quiere indicar “sorpresa, alerta y reivindicación del carácter lúdico del feminismo de entonces y de hoy”.

Para Carrera, la exhibición también rinde homenaje tanto a las artistas de los años setenta, “a menudo invisibilizadas”, como a las referentes de las nuevas generaciones.

"La exposición provoca un diálogo que quiere trazar la genealogía, la continuidad y la ruptura de ambos feminismos", ha señalado la directora en el acto de presentación.

Para destacar los hitos de la llamada "vanguardia feminista" de los setenta, la colección austríaca Verbund exhibe más de 200 obras de 73 artistas de Europa, América del Norte y del Sur y Asia nacidas entre 1929 y 1958.

La directora y fundadora del repertorio, Gabriele Schor, ha recordado los obstáculos que encontró el movimiento hace 50 años y los puntos en común que tenían sus artistas, como "descubrir su cuerpo como herramienta para expresarse" o "rechazar las ideas que se ajustaban a la norma tradicional".

“Las mujeres tuvieron que luchar por su espacio porque no eran tomadas en serio, por lo que organizaron conferencias y actividades, como una 'performance' en 1976 en la Universidad de Barcelona por parte del grupo ‘Les Nyakes’, inmortalizada por la fotógrafa Pilar Aymerich”, ha rememorado Schor.

Así, las obras denuncian la reclusión de la mujer en sus roles tradicionales -ama de casa, madre y esposa-, y el acto de huir de ellos, a través de fotografías, vídeos o actuaciones.

Por otro lado, la comisaria de "Coreografías del Género", Marta Segarra, ha apuntado que "el feminismo se ha hecho mayor, sin necesidad de hacerse homogéneo" y que "el género es una cuestión construida social y culturalmente".

Segarra es profesora en la Universidad de Barcelona e investigadora del centro ADHUC sobre teoría, género y sexualidad.

En declaraciones a Efe, Segarra ha asegurado que ahora el movimiento reclama "pluralidad" e "indefinición ante la voluntad de reducirlo todo a etiquetas".

Una de las artistas de este espacio es Mireia Sellarès, que viajó durante cuatro años por México, donde conversó con mujeres sobre su cuerpo y sus orgasmos, que ha afirmado que "son un campo de batalla" en el marco de un "sistema económico y religioso que quieren oprimirlos".

Múltiples fotografías, vídeos e ilustraciones ponen voz a las reivindicaciones de mujeres "muy distintas", entre las que hay monjas, prostitutas, intelectuales o exguerrilleras.

En cuanto al debate abierto entre el feminismo y el colectivo transexual sobre el concepto de género e identidad, Marta Segarra ha alertado de "la lacra de la transfobia" y se ha preguntado: "¿Qué derecho tengo yo para decirle a alguien que no es mujer?".

"La mayoría de feministas, más que excluir, lo que hacemos es incluir, porque cuanta más gente esté en el movimiento, mejor", ha manifestado Segarra.

En la misma línea, ha sentenciado: "No es que ahora no puedas ser un hombre masculino o una mujer femenina, puedes ser lo que quieras, y justamente ésto es la libertad".