EFEGranada

Un total de 130 composiciones diferentes en torno al concepto de belén, provenientes de distintos países de los cinco continentes, conforman la exposición "Belenes del mundo" que, del 5 de diciembre al 5 de enero y en el centro de CajaGranada en Puerta Real, acercarán parte de la colección Basanta-Martín.

Esta colección, iniciada en 1977 por el matrimonio formado por María de los Ángeles Martín y Antonio Basanta, representa a juicio de los expertos la más importante del mundo en su rango y está compuesta por más de 4.000 conjuntos belenísticos y por encima de 25.000 figuras, procedentes de cerca de 150 países diferentes.

Entre las composiciones que se mostrarán en Granada destaca como pieza más singular un belén napolitano de gran formato, cuyas espectaculares piezas hechas por grandes maestros especialistas en el tema siguen la rica tradición de esta zona del sur de Italia.

La presentación de la muestra ha contado con la participación de la presidenta de CajaGranada Fundación, María Elena Martín-Vivaldi, el director corporativo de la Territorial de Bankia en Andalucía, Joaquín Holgado, y el propietario de la colección, Antonio Basanta.

Martín-Vivaldi ha agradecido a los coleccionistas su confianza en CajaGranada Fundación y los ha felicitado por su amor a la cultura belenística desde hace 42 años, una tradición que cuenta la historia del mundo.

Holgado ha destacado por su parte que la muestra es un reflejo del compromiso que tiene Bankia con la cultura y la sociedad, mientras que Basanta ha puesto de manifiesto el honor, el placer y el lujo que supone exhibir parte de su colección en Granada.

La exposición reúne desde composiciones más tradicionales, con una granadina del taller del maestro Jesús Mariscal, hasta piezas muy originales y diversas, como el huevo de pascua ruso que compendia el misterio del nacimiento de Jesús.

Europa es el continente donde nació la tradición artística del belén, que tiene su más remoto antecedente en las primitivas celebraciones que, en torno a la fiesta de la Natividad de Jesús, comenzaron a celebrarse a partir del siglo IV y que, en la noche del 24 de diciembre de 1223, en la Misa de Gallo en la que San Francisco de Asís representó un pequeño belén viviente, adquirió su impulso definitivo.

Ese impulso definitivo al belén aportado por Francisco de Asís es homenajeado en la muestra con una escultura en madera obra de José Luis Mayo Lebrija, que renunció a la holgada posición que le garantizaba su acaudalada familia, para vivir en la más profunda humildad y pobreza.