EFEPiornal (Cáceres)

Los vecinos de la localidad cacereña de Piornal -y los visitantes que se atreven- tienen cada 19 y 20 de enero la oportunidad "legal" de descargar adrenalina mientras lanzan una brutal lluvia de nabos sobre Jarramplas, mítico personaje que es el epicentro de una de las fiestas más impactante de España.

Existen varias teorías sobre el origen de esta celebración, ya que algunos creen que Jarramplas fue un ladrón de ganado que satisfacía sus necesidades incumpliendo las normas vecinales, por lo que fue capturado, condenado y apedreado por sus propios vecinos.

Otros opinan que fue un guerrero cristiano que fue despreciado por el pueblo por pasarse, en época de dominación musulmana, a las tropas árabes, e incluso que pudo ser un mártir que los judíos mataron por no renegar del cristianismo.

Con los termómetros por debajo de cero grados, Jarramplas ha realizado este domingo su primera "salida", que ha sido seguida por cientos de personas, entre vecinos y turistas, que se han acercado hasta Piornal para participar en esta fiesta invernal con las que los piornalegos rinden homenaje a San Sebastián.

"Es difícil explicar con palabras qué siente un piornalego por Jarramplas. Esta es una fiesta de mucha pasión, con un sentimiento especial, de adrenalina, religiosa y atípica, pero también muy participativa, ya que todo el mundo puede ser un vecino más y lanzarle nabos a Jarramplas", ha indicado a Efe el alcalde de Piornal, Javier Prieto.

No obstante, el primer edil también ha hecho una recomendación: es importante tirar de cerca para no fallar y evitar que los nabos perdidos puedan dar a alguien que pasa o que está cerca, a la vez que ha expresado su deseo de que "los percances, que seguro que los hay, sean de poca importancia".

Esta fiesta mezcla la descarga brutal de adrenalina con los nabos y la emoción pura de las alboradas y los actos religiosos, y lo que es más importante, está todo el pueblo implicado.

Jarramplas ya cuenta con la declaración de fiesta de Interés Turístico Nacional, pero quiere más y en el municipio nadie duda de que optará a la declaración internacional.

La fiesta en honor a San Sebastián comenzó a las ocho de la mañana con la petición de ofrendas para el santo.

Fiel a su cita, sobre las 9:30 horas, Jarramplas, en esta ocasión encarnado por Luis Miguel Serrano y Juan Carlos Fernández, ha hecho su primera "salida" a los sones de su tambor por las calles de Piornal.

Desde que ha puesto un pie en la calle, Jarramplas ha recibido una intensa lluvia de nabos -hay preparados unos 28.000 kilogramos traídos desde La Vera cacereña- sobre su cuerpo (protegido con una máscara y una armadura de fibra de carbono), a modo de "castigo" infligido por los vecinos.

Todo el mundo quiere arrojar nabos a Jarramplas por lo que, en determinados momentos, la sensación es la de estar en medio de una batalla campal, con peligro real -y tanto- de ser alcanzado por los proyectiles en forma de hortaliza.

Esto, sin embargo, no desanima a los piornalegos, sino todo lo contrario, ya que para los jóvenes de la localidad supone un inmenso honor encarnar a Jarramplas, de tal forma que ya hay una lista de espera hasta 2044.

Tras esta primera salida, la fiesta continuará por la tarde y mientras las mujeres preparan y visten al santo, San Sebastián, el personaje volverá a hacer otra salida alrededor de las cuatro de la tarde y a recibir igual contestación por parte de los jóvenes y mayores del pueblo, es decir, lluvia de nabos como castigo.

Llegada la medianoche y una vez cantadas las "alborás" del santo, se cocinarán unas migas para todos los asistentes.

Los actos seguirán este lunes, día 20, con la celebración de la Misa Mayor, la procesión y el canto de las tradicionales "roscas; por la tarde se producirá la última salida de Jarramplas.

Eduardo Palomo