EFEBerlín

El Gobierno alemán aplazó hoy las perspectivas de crecimiento de la economía a 2022 al rebajar su previsión para 2021 del 3,5 % pronosticado en primavera al 2,6 %, debido a los problemas de suministro y los elevados precios de la energía.

En una rueda de prensa para presentar las proyecciones de otoño del Gobierno, el ministro de Economía, Peter Altmaier, reconoció que se trata de una "clara corrección a la baja", pero estimó que "el crecimiento no desaparece, sino únicamente queda aplazado al año que viene".

Así, aunque Alemania registrará este año, incluso con la revisión a la baja, una de las mayores tasas de crecimiento de la historia reciente, los pronósticos para el año que viene se han corregido al alza, del 3,6 % al 4,1 %, con una normalización para 2023 que se espera oscile entre el 1 % y el 2 %.

Según Altmaier, todo apunta a que la economía alemana habrá recuperado y superará a finales del primer trimestre de 2022 los niveles precrisis, es decir, tres meses después de lo previsto.

La economía alemana sigue en auge como ya se dijo en primavera, agregó, aunque se observa un aplanamiento de la curva de crecimiento algo mayor de lo esperado debido a los problemas en las cadenas de suministro y los elevados precios energéticos.

No obstante, partió de la base de que parte de los problemas se resolverán y de que los precios de la energía se consolidarán e, incluso, volverán a bajar parcialmente.

Por otra parte, agregó que la economía se ha recuperado antes que en otros lugares de la crisis derivada de la pandemia de coronavirus gracias a las medidas emprendidas por el Gobierno.

Así, precisó que hasta finales de año se habrán movilizado 400.000 millones de euros para combatir la pandemia, de los cuales 140.000 millones para programas coyunturales y de futuro, 123.000 millones en ayudas a la economía y 40.000 millones a subvencionar la jornada reducida conocida como "Kurzarbeit".

OPTIMISMO EN EL SECTOR SERVICIOS; INDUSTRIA, ANTE UNA "ESCASEZ HISTÓRICA"

La situación económica está dividida: por un lado, el optimismo en el sector servicios ha crecido considerablemente en los últimos meses debido al avance de la campaña de vacunación y el levantamiento de restricciones, mientras el consumo privado sigue siendo uno de los motores de la recuperación económica.

Por otra parte, la industria alemana afronta una "escasez histórica" de productos intermedios después del crecimiento global de la economía tras la crisis pandémica de 2020, lo que está teniendo un impacto sobre todo en el tercer y cuarto trimestre de 2021.

La demanda de productos alemanes en los mercados globales, no obstante, sigue siendo elevada, por lo que en 2022 es de esperar una notable recuperación una vez se resuelvan de forma gradual los problemas de suministro.

Por otra parte, estos problemas en el suministro y el aumento drástico de los precios energéticos en el mundo han llevado a una subida de la inflación, que en septiembre alcanzó en Alemania el 4,1 %, su máximo en 28 años.

El Gobierno estima que la inflación perderá dinamismo en los primeros meses de 2022, cuando efectos de base como los bajos precios para la energía registrados en 2020 y la rebaja temporal del IVA en la segunda mitad de ese mismo año hayan dejado de ser determinantes.

Así, el Gobierno espera para todo 2021 una inflación del 3 %; para 2022, del 2,2 %, y para 2023, del 1,7 %.

En todo caso, Altmaier subrayó la importancia de continuar con una "sólida política financiera como la que ha caracterizado los 16 años de gobierno de la canciller Angela Merkel", dijo, y de velar por mantener la confianza en la política presupuestaria en Alemania, al tiempo que defendió el "déficit cero".