EFEPekín

El magnate chino Jack Ma, presidente del gigante Alibaba hasta que dentro de un año ceda su cargo, anunció hoy la creación de una empresa dentro del grupo que se dedicará a la fabricación de chips de inteligencia artificial, un sector liderado hasta ahora por compañías estadounidenses.

El famoso empresario aprovechó su intervención en el Foro Económico Mundial (considerado el "Davos de verano") para anunciar el lanzamiento de esta nueva compañía, a la que ha bautizado como "Pingtouge", cuya traducción del mandarín significa tejón de miel, un animal con el que el propio Ma se identifica por su perseverancia en condiciones adversas, explicó.

"Hemos anunciado la creación de una compañía de fabricación de chips de inteligencia artificial, lo hemos anunciado hoy pero llevamos preparándolo cinco años", dijo Ma, quien en septiembre de 2019 tiene previsto abandonar la dirección de la compañía y delegar su responsabilidad en el actual director ejecutivo, Daniel Zhang, de 46 años.

El exitoso empresario ya había hecho referencia en el pasado a la importancia de que cualquier país cuente con empresas fabricantes de chips, porque si ese mercado lo controla EEUU y de repente decide dejar de exportarlos al resto del mundo los demás países estarían en desventaja, había comentado.

"Necesitamos anticiparnos a los problemas del futuro", apuntó hoy en alusión a ese pensamiento.

Su anuncio se ha producido en un momento de elevada tensión comercial entre China y EEUU, que a partir del próximo lunes empezarán a aplicarse mutuamente nuevos aranceles a productos importados.

"No estamos contentos con las relaciones comerciales entre EEUU y China", dijo hoy Ma, después de anunciar anoche en una entrevista con la agencia oficial Xinhua que ha abandonado su plan de crear hasta un millón de puestos de trabajo en el país norteamericano debido a estas disputas.

Ma explicó que ese compromiso se sustentaba en la existencia de "cooperación amigable" entre Pekín y Washington y en la "premisa racional y objetiva del comercio bilateral", pero que, dado que "la situación actual ha destruido la premisa original, no hay forma de cumplir esa promesa".

En relación al ambiente de hostilidad que existe entre ambas potencias económicas y su posible impacto en la economía, Ma recomendó a los emprendedores que diseñen un plan a 20 años vista. "Centraos en lo que podéis cambiar, en lo que habéis planeado y habéis elegido hacer", les animó.

"Podréis atravesar dificultades y enfrentaros a problemas de financiación", advirtió, "pero estaréis en la misma situación que vuestros competidores. Sed el tejón de miel de vuestra vida. Sed vosotros".

El empresario explicó que cuando las perspectivas económicas son complicadas y hay viento en contra, se crean grandes empresas con buenas ideas -como ocurrió con Alibaba en plena crisis de las puntocom- mientras que cuando la situación es favorable las empresas son mediocres.

En la parte final de su discurso Ma destacó la importancia de prepararse para la cuarta revolución industrial, la de internet, "que será rápida, traerá cambios para todas las compañías (...) y generará muchas pérdidas de empleo por el uso de la tecnología o la inteligencia artificial", así que abogó por el talento y la educación para enfrentarse a ella.

Además, recomendó a China que intente mejorar su comunicación con Occidente.

"China es complicada. Los niños chinos rara vez dicen 'gracias', 'perdona' o 'por favor'. Necesitamos mejorar nuestros modales. Si no, surgirán conflictos entre China y otros países (...) Necesitamos aprender un idioma internacional para hablar con el mundo", reivindicó.

Respecto a su decisión de abandonar el próximo año la presidencia de Alibaba, Ma insistió en que no cambiará de idea porque no quiere "morir en la oficina", sino "morir en la playa y ser muy feliz", y emprender nuevos retos en otros sectores que le gusten como el del vino.

"Me gustaría hacer mi propio vino. El vino es cultura. En China la gente necesita saborearlo, no sólo beberlo", destacó.