EFEBuenos Aires

La inflación acumulada en Argentina en el primer semestre del año fue del 22,4 %, cerca del 23 % que el Gobierno de Mauricio Macri había estimado para todo 2019 en la Ley de Presupuesto Nacional, en un contexto de recesión económica y con las elecciones presidenciales de octubre en el horizonte.

En junio, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas, los precios al consumidor aumentaron un 2,7 % respecto al mes anterior y el 55,8 % en términos interanuales, cifras altas pero ligeramente inferiores a las registradas en mayo, cuando el avance fue del 3,1 % y el 57,3 %, respectivamente.

Cabe destacar que el tipo de cambio del peso con el dólar, uno de los factores que más han influido en el aumento de la inflación desde abril de 2018 -cuando la abrupta caída de la divisa nacional desencadenó una fuerte recesión- no se sintió en junio, ya que la moneda argentina llegó a apreciarse de forma destacada.

"Sigue siendo una inflación demasiado elevada, sin embargo está bajando", afirmó el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, en una rueda de prensa tras conocerse los datos.

El titular de la autoridad monetaria valoró que son ya tres los meses consecutivos en que la inflación mensual "está bajando" (en marzo fue del 4,7 %; en abril del 3,4 % y en mayo del 3,1 %) y que esta será la tendencia de los próximos periodos.

"Este proceso no es lineal, no es que todos los meses debemos esperar una inflación más baja que el mes anterior, pero vemos una tendencia clara", aseveró, y aclaró que las condiciones para que los precios bajen son lograr el equilibrio fiscal; un tipo de cambio competitivo y la corrección de las tarifas reguladas de servicios públicos, que influían fuertemente en el indicador y cuyas subidas el Gobierno ya anunció que congeló para lo que resta de año.

Esta desaceleración del índice de precios al consumidor (IPC) -que en 2018 acumuló un 47,6 %, el nivel más alto desde 1991- llega un día después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que el año pasado el Gobierno de Mauricio Macri firmó un préstamo de 56.300 millones de dólares para enfrentar la crisis, empeorara sus previsiones para Argentina.

El organismo auguró una contracción económica del 1,3 % este año y un crecimiento del 1,1 % en 2020, mientras que vislumbró que la inflación cerrará 2019 en el 40 %, por encima del 30,5 % que el propio FMI calculaba hace tres meses.

Si bien el Ejecutivo nacional preveía en la Ley de Presupuesto para 2019 -aprobada en noviembre pasado- una inflación anual del 23 %, cifra que casi ha alcanzado solo en el primer semestre, el 2 de julio los analistas que consulta el Banco Central ubicaron en el 40 % su pronóstico para todo el año y del 27 % en 2020.

Esta mañana, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, afirmó que se está "atacando al problema de la inflación de raíz" y sus causas "más profundas", mientras que Macri, candidato a la reelección, llamó a confiar en su gestión durante su intervención en un acto en la provincia de Buenos Aires con claro aroma electoral.

"Estamos entrando en una etapa fundamental. Un año bisagra en el cual vamos a elegir seguir en este camino hacia el futuro o volver al pasado", expresó el mandatario en clara alusión a su principal adversario, Alberto Fernández, quien encabeza la lista integrada también por la exjefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), candidata ahora a vicepresidenta.

El de hoy fue el último indicador de la inflación antes de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del próximo 11 de agosto, en las que quedarán habilitadas las listas para los comicios presidenciales y legislativos del 27 de octubre.

Según ha insistido Macri en los últimos meses, sobre todo desde que en abril la prima de riesgo alcanzó por primera vez desde 2014 los 900 puntos básicos -llegó a superar los 1.000 a comienzos de junio y ahora ronda los 770- los mercados se tornan inestables por la incertidumbre electoral y por un supuesto miedo a que el peronismo, en especial la vertiente kirchnerista, vuelva al poder.

La mayoría de los sondeos dan ventaja a Fernández -que defiende una eventual renegociación de las condiciones del préstamo del FMI-, aunque cada vez con menos distancia de Macri.

"Lo que la Argentina necesita es que la economía funcione. El Gobierno ha paralizado la economía. El empleo no aparece porque no hay inversión, desarrollo ni crecimiento", aseveró este martes Fernández tras mantener una reunión con miembros de la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central sindical del país.

Héctor Daer, uno de los líderes de la CGT, consideró, tras apoyar la candidatura de los Fernández, que hay que "reconstruir un país" que el actual Gobierno va a entregar "totalmente destruido".

"La economía no creció ni con el último Gobierno de Cristina ni con este Gobierno. Hace ocho años que la economía está estancada, siendo que eran dos políticas distintas", dijo por su parte, en declaraciones radiales, el exministro de Economía y precandidato Roberto Lavagna (2002-2005), que se presenta como la alternativa al "pasado" kirchnerista y al "presente" macrista.