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BBVA obtuvo un beneficio neto de 1.911 millones de euros hasta junio, recuperado ya de las pérdidas de 1.157 millones registradas un año antes por la pandemia, por lo que ahora ya puede centrarse en su anunciada recompra de acciones, en recuperar el dividendo en efectivo y en decidir futuros movimientos.

En rueda de prensa, el consejero delegado del Grupo, Onur Genç, ha insistido en que la entidad ha reservado ya parte de esos beneficios con la idea de repartir entre el 35 y el 40 % entre los accionistas, al margen de que el BBVA seguirá adelante con sus planes de recomprar hasta el 10 % del capital en bolsa.

Esta operación, que se iniciará en el cuarto trimestre, podría costar unos 3.500 millones, se haría de forma escalonada y podría alargarse hasta 12 meses, ha precisado el director financiero, Sáenz de Tejada, en su última comparecencia en este cargo, antes de convertirse en responsable de Riesgos del banco.

La entidad ha ingresado unos 8.000 millones por la venta de su filial en EEUU, de los cuales utilizará, además de los citados 3.500 millones para recompra de acciones, otros 700 millones para financiar la salida de 2.935 empleados -casi todos voluntariamente-.

El resto, unos 3.800 millones según estas cuentas, se destinará a "crecer y ganar cuota de mercado", preferentemente en los países en los que ya operan, que es la mejor forma de generar sinergias, por lo que no descartan realizar alguna compra o fusión, siempre que las cifras "tengan sentido", ha insistido Genç por enésima vez.

Sin embargo, tener disponible el capital no implica necesariamente participar en compras o fusiones, sino que se invertirá "de la forma más sabia", ha remachado tras ser preguntado por si el BBVA volvería a estudiar la compra del Banco Sabadell, operación que descartó a finales del pasado año.

Genç se muestra optimista con la economía española y sobre el turismo, uno de los sectores más afectados, calcula que tendrá en 2021 el 70 % de los ingresos de un año normal, un dato que podría haber sido mucho peor.

Además, confía en que la morosidad no subirá hasta 2022, cuando podría llegar un aumento, principalmente por los créditos avalados por el ICO, si bien considera que los 1.500 millones dotados en provisiones específicas desde el inicio de la pandemia, de los que casi 900 millones corresponden a España, serán suficientes.

Excluyendo los impactos no recurrentes de los resultados de la venta de BBVA USA y los costes netos (unos 700 millones) del plan de reestructuración en España, el resultado habría alcanzado los 2.327 millones, un 146 % más que en junio de 2020.

Los préstamos y anticipos a la clientela se redujeron en un 3,5 %, hasta 327.372 millones, con un ratio de mora del 4,2 %, en tanto que los recursos de clientes crecieron un 2,2 % y alcanzaron los 338.795 millones, añade la entidad.

La solvencia de la entidad, medida por el ratio de capital de máxima calidad CET1 "fuly loaded", que incluye todos los requerimientos legales, se situó en el 14,17 %, frente al 11,22 % de un año antes.

Por áreas geográficas, México se mantuvo como la filial que más aporta al conjunto, con 1.127 millones de euros, un 71,8 % más, seguida de España, con 745 millones frente a los 108 millones de hace un año.

América del Sur aportó 218 millones al cómputo global, un 37 % más, y en Turquía el banco ganó 384 millones frente a los 266 millones de junio de 2020.

En cuanto a los principales márgenes de la cuenta, todos ellos a la baja, el de intereses se redujo un 8 % y quedó en 6.955 millones, igual que el bruto, que bajó un 3,6 %, hasta 10.259 millones, en tanto que el neto, que recoge la actividad puramente bancaria, sumó 5.661 millones tras retroceder un 5,3 %.