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La metalúrgica británica British Steel, propiedad del grupo de inversiones Greybull Capital, se ha declarado insolvente tras fracasar su negociación con el Gobierno para acceder a financiación, lo que pone en riesgo 5.000 empleos, confirmó este miércoles la empresa.

British Steel, que afrontó problemas durante años y últimamente acusó los efectos del proceso del "brexit" o salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), se pondrá provisionalmente en manos de un gestor del Estado, mientras la consultoría EY trata de encontrar un comprador para el negocio.

El funcionario gubernamental encargado de insolvencias, llamado "Official receiver", explicó que "la empresa seguirá comerciando y suministrando a sus clientes", y sus empleados seguirán cobrando, mientras él evalúa "las opciones" para el futuro.

El ministro de Empresas, Greg Clark, afirmó a su vez que el Ejecutivo "ha trabajado duro con British Steel, sus propietarios de Greybull Capital y varios bancos para explorar todas las opciones a fin de encontrar una solución".

Clark incidió en que el Gobierno demostró su "voluntad de actuar" al facilitar anteriormente 120 millones de libras (136 millones de euros) para cubrir los costes de la metalúrgica relativos a emisiones al medioambiente.

El ministro dijo que el Ejecutivo debe proceder "dentro de la ley", que solamente le permite apoyar a la empresa "sobre una base comercial", lo que excluye, según sus asesores, proporcionar avales o préstamos en los términos requeridos por la compañía.

La quiebra de la empresa, la segunda del sector en el Reino Unido, afecta a unos 5.000 empleos directos en sus plantas en este país, Francia y Holanda y potencialmente a otros 20.000 en la cadena de suministro, indican los sindicatos, que piden la nacionalización de la compañía hasta que se resuelva su futuro.

British Steel, que fue adquirida por Greybull Capital de la india Tata Steel por el precio simbólico de una libra en 2016, se ha visto afectada por la caída de la demanda sobre todo desde países europeos por el "brexit", la depreciación de la divisa británica y la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

El subsecretario general del sindicato Unite, Steve Turner, instó hoy al Gobierno a "nacionalizar British Steel hasta que se encuentre un comprador a fin de evitar una catástrofe industrial y económica" y pidió que Greybull "rinda cuentas por su gestión".

El dirigente del sindicato GMB Tim Roache lamentó las "devastadoras noticias" para los empleados de las plantas de Scunthorpe y Teeside (centro y norte de Inglaterra) y lamentó que "los sucesivos Gobiernos no hayan cumplido su promesa de proteger el orgulloso legado industrial" del país.

El Partido Laborista británico, dirigido por Jeremy Corbyn, ha pedido también la nacionalización de British Steel, lo que rechaza el Gobierno. EFECOM

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