EFEBruselas

La Comisión Europea (CE) no contempla cambios de calado en el mercado energético por el fuerte incremento del precio del gas y la electricidad, pero orientará a los Estados miembros con las medidas que pueden tomar para reducir la factura eléctrica dentro de los márgenes de la normativa comunitaria.

La comisaria europea de Energía, Kadri Simson, se comprometió este miércoles a presentar "en las próximas semanas" una "caja de herramientas" con las medidas que "los Estados pueden usar inmediatamente: IVA y la política fiscal, medidas directas para la pobreza energética y consumidores vulnerables o medidas temporales para hogares y pequeños negocios así como apoyo directo a consumidores".

No serán cambios legislativos, sino de orientaciones "en línea con la actual regulación europea" que se podrían aplicar "de manera temporal" para mitigar el impacto de los precios energéticos en la factura eléctrica, dijo Simson, al término de una reunión ministerial informal de ministros de Energía de los países de la Unión Europea (UE) en la localidad eslovena de Kranj.

La cita había sido programada para empezar a debatir la gran propuesta legislativa de la Comisión para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 55 % para 2030.

Pero en la agenda se coló la situación de los precios, un debate que quería impulsar España porque el impacto afecta inmediatamente a la factura del consumidor, mientras que en otros países las variaciones se notan año a año.

"La mayor parte de los ministros de Energía han manifestado su preocupación por la evolución de los precios de la energía en el conjunto de la UE y han respaldado la idea de dar una respuesta, en la que la Comisión Europea tiene mucho que ofrecer", había dicho por la mañana la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica española, Teresa Ribera.

Ribera trasladó también a sus homólogos varias iniciativas que el Gobierno ha enviado formalmente por carta a Bruselas esta semana, como crear una plataforma comunitaria que centralice las compras de gas, controlar la especulación en el mercado de CO2, dar flexibilidad para que los Gobiernos puedan reaccionar ante la volatilidad de los precios o extensiones temporales de impuestos.

"Muchos países europeos empiezan a sentir el impacto sin precedentes del incremento de los precios de la energía. La situación no sólo pone en riesgo la muy necesitada recuperación económica, sino que también puede hacer descarrilar nuestra estrategia de descarbonización, que se ha construido con tanto cuidado en los últimos años", dice la misiva.

Pero la Comisión, que ha pedido "tiempo" para analizar la propuesta española, por ahora ha enfriado la posibilidad de reformar los mercados energéticos y ha recordado que los países de la UE tienen herramientas "fiscales o sociales" para asistir a los hogares vulnerables.

"La CE podría ayudar a los Estados miembros a navegar las opciones que tienen a nivel nacional, manteniéndose en el marco legal de la UE y manteniendo nuestros objetivos climáticos", insistía la comisaria en la rueda de prensa final.

Bruselas, según dijo la semana pasada en el Parlamento Europeo el vicepresidente del Ejecutivo para el Pacto Verde, Frans Timmermans, cree que la carestía de la energía debe incitar a los países a invertir más en renovables y eficiencia energética.

Y la comisaria de Energía ha señalado este miércoles que no cree que el sistema de precios marginalista, en el que la energía más cara fija el precio por megavatio de las demás para fomentar la transición a las renovables, haya "contribuido al incremento de precio".

"Otros sistemas ofrecerían un precio similar", ha dicho la comisaria, quien ha recordado que la energía representa sólo un tercio de media en la factura eléctrica y que el resto lo componen impuestos, tasas y costes de distribución.

Simson ha insistido en que la única forma de atajar el problema de manera estructural es desplegar más fuentes de generación renovable, más interconexiones energéticas entre Estados miembros y mejorar la eficiencia energética para acabar con la "dependencia de los combustibles fósiles volátiles lo antes posible", que suponen el 60 % de la energía de la UE.

España, el país europeo donde más alarma social está generando la carestía de la electricidad, había pedido ya este martes que se incluya en la agenda de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los países de la UE del 21 y 22 de octubre un debate sobre el aumento de los precios de la energía y una posible reforma del mercado.

Javier Albisu