EFEBruselas

La Comisión Europea (CE) instó hoy a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) a llevar a cabo reformas estructurales que permitan impulsar la inversión y aumentar el crecimiento de los salarios reales para respaldar la demanda interna, sin dejar de lado las políticas fiscales "responsables".

Con esas propuestas, Bruselas urge a encontrar el equilibrio entre el apoyo a la expansión económica y la sostenibilidad de las finanzas públicas, en particular mediante la reducción de los elevados niveles de deuda.

Las recomendaciones forman parte del denominado "paquete de otoño del semestre europeo", que contiene las evaluaciones de los presupuestos de los países de la eurozona para 2018, con la excepción de Grecia, y orientaciones para las políticas económicas tanto de los países de la moneda única como de los Veintiocho.

El Ejecutivo de la UE destaca el crecimiento económico y la mejora del mercado laboral, pero recalca que los sueldos aumentan "lentamente" y que la prioridad ahora es asegurar que "el fuerte impulso del crecimiento" se mantiene y "beneficia a todos los miembros de nuestras sociedades".

Así, insta a promover la inversión como un medio para apoyar la expansión y para incrementar la productividad y el crecimiento en el largo plazo, además de insistir en la necesidad de las reformas estructurales para que la economía europea sea "más estable, inclusiva, productiva y resistente".

"Las políticas fiscales deberían encontrar el equilibrio adecuado entre garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y apoyar la expansión económica. Reducir los altos niveles de deuda y reconstruir las reservas fiscales debe seguir siendo una prioridad", señala Bruselas en un comunicado.

Para la eurozona en concreto, la Comisión Europea también pide reformas orientadas a aumentar la productividad, mejorar el entorno institucional y empresarial, facilitar la inversión, apoyar la creación de empleos de calidad y reducir la desigualdad.

"La economía de la eurozona está creciendo a su ritmo más rápido en diez años y su déficit medio caerá por debajo del 1 % del PIB el próximo año, desde el 6 % en 2010. Sin embargo, varios Estados miembros siguen soportando altos niveles de deuda pública, que limitan su capacidad de invertir en el futuro", declaró el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

Así, el Ejecutivo comunitario propone a los países con déficit o una alta deuda externa aumentar la productividad, mientras que a los que tienen superávit les pide promover el crecimiento de los salarios e impulsar la inversión y la demanda interna.

Tras la revelación de los "papeles del paraíso", sobre las actividades de personajes públicos en territorios opacos, Bruselas llama a los países del área del euro, asimismo, a combatir la planificación fiscal "agresiva", que evita pagar impuestos.

Además, la CE urge a los países a reducir los niveles de los créditos improductivos, así como a completar el mercado único, la Unión Económica y Monetaria y la Unión Bancaria, incluido el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos y la entrada en funcionamiento del cortafuegos del Fondo Único de Resolución (FUR).

Tras proponer el año pasado un estímulo fiscal de 50.000 millones de euros, un primer paso hacia una política expansiva, en 2017 Bruselas se decanta por una posición presupuestaria neutra.

En cuanto a los planes presupuestarios de los socios del euro, la Comisión teme que Bélgica, Italia, Austria, Portugal y Eslovenia incumplan los objetivos de déficit pactados con Bruselas para 2018.

Además, para Bélgica e Italia también anticipa un incumplimiento de los objetivos de reducción de deuda.

La elevada deuda pública italiana preocupa especialmente a la Comisión, hasta el punto de que el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Valdis Dombrovskis, y el comisario Moscovici han enviado una carta a las autoridades del país para notificar su intención de revisar en la próxima primavera el cumplimiento de los objetivos de deuda.

Como el Ejecutivo comunitario recomendó hoy cerrar el procedimiento por déficit excesivo al Reino Unido, solo se encuentran en ese proceso Francia y España.

Aunque se prevé que Francia sitúe su déficit por debajo del 3 % y abandone ese procedimiento a partir de 2018, la CE también indica que podría no respetar el próximo año sus compromisos bajo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

En cuanto a España, espera que reduzca su déficit por debajo del 3 % en 2018, aunque avisa de que no cumplirá el objetivo pactado de llevarlo al 2,2 %.