EFEBarcelona

La nueva CaixaBank sumó en el primer trimestre un beneficio de 4.786 millones de euros, frente a 90 millones en el mismo período de 2020, debido a los impactos extraordinarios contables derivados de la integración de Bankia.

Sin estos efectos extraordinarios, el beneficio del banco se habría situado en 514 millones, 5,7 veces más que en 2020, cuando los resultados se vieron afectados por las provisiones realizadas para hacer frente a la crisis de la covid.

Se trata de las primeras cuentas que incorporan a su balance los activos y pasivos del banco nacionalizado y las plusvalías contables resultantes del proceso de integración.

En cambio, las cuentas no incluyen los resultados generados por la actividad de Bankia en el período, ya que la operación se cerró a finales de marzo, por lo que la fusión no ha tenido ningún impacto en las distintas líneas de actividad. En cambio, sí se han incorporado los activos y pasivos de Bankia a su valor razonable a 31 de marzo, la fecha de referencia de la fusión a efecto contable.

Así pues, con la incorporación del patrimonio neto de Bankia, las cuentas del Grupo CaixaBank reflejan un apunte extraordinario asociado a la fusión (a través del fondo de comercio negativo) de 4.300 millones de euros que, unido a los gastos extraordinarios de la integración y al resultado ordinario, da lugar a un beneficio atribuido contable en el primer trimestre de 4.786 millones.

El consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, ha subrayado en la presentación de resultados que, a efectos de gestión del banco, el resultado de referencia serán los 514 millones de ganancias logrados hasta marzo, y que estos efectos contables no servirán ni para financiar el ERE en la entidad ni para pagar dividendo, porque "no ha entrado un euro en caja".

Más allá de los tecnicismos contables de la integración, el nuevo banco suma más de 663.500 millones de euros en activos (+47 %), un patrimonio neto de 35.552 millones (+40,6 %), cuotas de mercado del entorno del 25 % y 21,1 millones de clientes en España y Portugal.

En cuanto al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que está negociando la entidad, el mayor de la historia de la banca española, que afecta a 7.791 empleados, Gortázar ha garantizado que escuchará la postura tanto del Gobierno como de los sindicatos, pero ha recordado que la decisión corresponde a la dirección del banco, porque la "inacción" llevaría a "poner en peligro" al resto de la plantilla.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Nadia Calviño, pidió el pasado 21 de abril a los bancos "responsabilidad" para buscar todas las alternativas que minimicen el impacto negativo sobre el empleo de las fusiones, especialmente cuando se producen al tiempo que se pagan sueldos y bonus "inaceptables" a los directivos, dijo.

El directivo se ha mostrado confiado en lograr un acuerdo con los sindicatos "en junio" -"es posible y necesario", ha dicho-, en el período oficial de consultas, porque cree que ambas partes "no están lejos", pero ha apelado al mismo tiempo a llevar a cabo "cesiones mutuas".

No ha dado estimaciones, sin embargo, sobre el coste que puede tener el ERE para el banco, aunque sí ha defendido que el proceso debe acometerse ahora, y no de forma escalonada, para "no alargar la agonía tres o cuatro años".

Respecto a la polémica sobre los sueldos de los directivos bancarios, Gortázar ha mostrado "máximo respeto" a las opiniones de miembros de Gobierno sobre las remuneraciones de los directivos bancarios, si bien ha recordado que los salarios de la alta dirección de la banca española están "muy regulados".

Para justificar la necesidad de llevar a cabo una reestructuración en el banco, Gortázar ha opinado que los tipos de interés van a seguir siendo negativos "durante muchos años", si bien ha precisado que no es voluntad del banco cargar esta situación a los clientes por la vía de nuevas comisiones.

En cuanto al negocio hasta el primer trimestre, los ingresos 'core' de CaixaBank -sin integrar la actividad de Bankia- se situaron en 2.066 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 1 %.

El margen de intereses se redujo un 0,7 %, hasta 1.191 millones, en un entorno de tipos negativos, el margen bruto se situó en 2.063 millones de euros, un 4 % más, y los ingresos de la cartera de participadas crecieron un 34,4 % respecto a 2020, hasta 77 millones de euros, gracias sobre todo a la mejora del resultado atribuido de SegurCaixa Adeslas.

Los gastos de administración y amortización recurrentes se redujeron un 3,3 % en tasa interanual, hasta 1.149 millones de euros, gracias a las prejubilaciones de 2020, a la gestión de la base de costes y a menores gastos incurridos en el contexto de la covid-19.

Teniendo en cuenta la agregación de las cuentas de resultados de CaixaBank y de Bankia, el resultado proforma, sin extraordinarios asociados a la fusión, sería de 580 millones de euros, frente a 184 millones en el primer trimestre del pasado año.

Gortázar ha reivindicado la trayectoria profesional de Isidro Fainé, investigado por el presunto espionaje a Sacyr, y ha expresado su deseo de que la causa abierta contra él y otros directivos españoles tenga "un desenlace rápido".