EFEBarcelona

El Aeropuerto de Barcelona ha cancelado este martes otros 45 vuelos por el colapso generado por las protestas de ayer tras la sentencia del "procés", que se saldaron con 131 heridos, uno de los cuales ha perdido un ojo, en cargas policiales en las que se dispararon pelotas de gomas y proyectiles de precisión.

Tras las multitudinarias concentraciones de ayer en el aeropuerto, que se acabaron dispersando hacia la medianoche una vez las desconvocó la plataforma, El Prat ha amanecido esta mañana con relativa normalidad, exceptuando a los centenares de viajeros que han preferido pasar la noche en las terminales para no arriesgarse a perder sus vuelos ante nuevas protestas.

Las incidencias en la red viaria este martes también han sido mínimas, con media docena de carreteras cortadas -la mayoría de ellas comarcales- por quema de neumáticos y maderas en la calzada, aunque los Mossos d'Esquadra han acabado cargando contra un grupo de manifestantes que cortaba la C-65 en Cassà de la Selva (Girona).

El aeropuerto, no obstante, ha acusado esta mañana las consecuencia del caos vivido ayer en sus inmediaciones, cuando miles de personas colapsaron los accesos por carretera, metro y tren, por lo que hoy se han tenido que suspender otros 45 vuelos con destino y origen a El Prat de Llobregat (Barcelona).

A última hora de ayer, se restableció el servicio de metro de la línea 9 que lleva al aeropuerto, después de una tensa tarde en que se sucedieron las cargas de los Mossos y de la Policía Nacional contra los manifestantes, lo que dejó 131 heridos, según datos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) de la Generalitat.

En las intervenciones, la Policía Nacional disparó 14 pelotas de goma, material antidisturbios que los Mossos d'Esquadra tiene prohibido utilizar por el Parlament, de manera que la policía autonómica usó proyectiles de "foam" o de precisión para dispersar a los manifestantes.

Uno de esos heridos ha perdido un ojo por el disparo de una pelota de goma o proyectil de precisión, mientras que al menos otros cinco han resultado lesionados por disparos de "foam", según han contabilizado abogados del servicio de asistencia jurídica de la entidad pro-derechos humanos Iridia.

El Departamento de Interior ha abierto una investigación por la actuación de unos antidisturbios de los Mossos que arrancaron el furgón con una manifestante subida a la parte delantera, según un informe interno de la consellería, que justifica que la policía catalana tuvo que cargar contra los concentrados en el aeropuerto para evitar "riesgos para la seguridad", tras más de tres horas de "mediación y contención".

De hecho, la consellera de la Presidencia, Meritxell Budó, ha justificado las cargas "puntuales" de los Mossos en El Prat con el fin de "proteger a los propios manifestantes".

En la red ferroviaria catalana, a media mañana se ha podido restablecer el servicio de la línea del AVE entre Barcelona y Figueres, que ayer permaneció interrumpida debido a los desperfectos provocados en la protesta, aunque el servicio arrastra retrasos de cerca de media hora porque los comboyes circulan por una sola vía.

Además, la circulación de trenes en las líneas R1 y RGL ha estado interrumpida esta mañana después de que un grupo manifestantes haya invadido las vías en Mataró (Barcelona).

La línea R3 de cercanías entre Puigcerdà y Urtx (Girona) ha sufrido interrupciones del servicio por la quema de neumáticos y, una vez restablecido el tráfico tras la intervención de los Bomberos, sigue acumulando retrasos, mientras que en otros puntos se ha tenido que reducir la velocidad de los trenes por objetos interpuestos en la vía.

Los independentistas también han cortado media docena de carreteras, con acciones intermitentes que han llevado a los Mossos d'Esquadra a cargar para poder reabrir la C-65 en Cassà.

Concretamente, a lo largo de la mañana se han producido cortes en el Eix Transversal (C-25) en Manresa y en el acceso por la C-17 en Gurb (Barcelona) -donde ayer los activistas ya permanecieron varias horas a lo largo de la tarde-, en la C-65, en Cassà de la Selva (Girona); en la C-66, en Celrà (Girona); en la N-260, en Olot (Girona), y en la N-II en Mataró (Barcelona).

En Lleida, unos 60 universitarios han pasado la noche encerrados en el Rectorado de la universidad y han impedido la entrada de estudiantes y profesores a la Facultad de Letras, situada en el mismo edificio, mientras que centenares de alumnos de institutos no han ido hoy a clases y han continuado las protestas intermitentes en las calles.