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Los cuatro consejeros independientes cesados por la Junta de Accionistas de Indra han remitido otras tantas cartas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en las que, entre otros asuntos, consideran que estas actuaciones "merecerían" ser investigadas por si hubiera habido concertación previa.

Tal es el caso de uno de los ya exconsejeros, Enrique de Leyva, quien en esta misiva considera que este asunto "merecería ser investigado por si pudiera responder a algún tipo de concertación o acuerdo previo entre accionistas", según la carta publicada este martes en la CNMV.

Así, ha recordado que los ceses se han producido a petición del fondo Amber Capital, controlado por el presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, con el que, según asegura, no había tenido "ningún tipo de contacto".

Ha destacado la posibilidad de que este cese responda a ciertos cambios que se quieran plantear en Indra, entre ellos "tal vez" las funciones ejecutivas para el presidente, Marc Murtra, que actualmente no las tiene, a diferencia de su antecesor, "o a ciertas decisiones que quieran tomar en el futuro" y que su voto "no se vean capaces de doblegar".

En términos parecidos, se ha pronunciado Alberto Terol, quien fuera vicepresidente de Indra, y que cesó en la Junta un día antes del que tenía previsto salir del Consejo, tal como había anunciado tras doce años en el cargo.

Terol ha considerado "llamativo" que un accionista que ha adquirido sus acciones "pocos días antes de la celebración de la Junta -en alusión a Amber- cuestione la cohesión y estabilidad del consejo de la compañía", al referirse a las razones aducidas para justificar estos ceses.

Se ha referido a las manifestaciones realizadas por el representante de Amber sobre que había informado a "determinados accionistas de la entidad" de su intención de proponer estos ceses y que, lo que, a su juicio, supone "hurtar información importante a la junta y al resto de los accionistas para la toma de sus decisiones".

Sobre estos "determinados" accionistas a los que apunta, ha afirmado que "cabe suponer" que son SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) y SAPA Placencia, compañía que entró hace unos meses en Indra y una de las compradoras de ITP.

Por su parte, Carmen Aquerreta se ha pronunciado en términos similares y ha afirmado que "parece que tres accionistas representantes de aproximadamente el 38 % del capital han tomado conjuntamente una serie de decisiones" para expulsarles del consejo, en un momento estratégico para Indra en que se van a plantear "decisiones críticas" para su futuro.

Por último, Ana de Pro, la cuarta consejera que cesó en la Junta, ha afirmado que si la SEPI "sabía con anterioridad las intenciones de Amber", debería haberlo comunicado a sus representantes para que estos a su vez lo hicieran al Consejo. De esta forma se hubiera podido cumplir con las recomendaciones y ofrecer un trato semejante a todos los accionistas.