EFEShanghái (China)

El Banco Popular de China (BPC, central) anunció hoy que mantendrá en el 3,7 % su tipo de referencia para préstamos por quinto mes consecutivo, pero bajará del 4,6 % al 4,45 % el indicador frente al que se establecen las condiciones de las hipotecas, una señal de cierto apoyo al sector inmobiliario.

La tasa referencial para créditos (LPR, siglas en inglés) a un año registró su última variación en enero de este año, cuando el banco central la recortó desde el 3,8 %.

Por su parte, la LPR a cinco años -de referencia para préstamos hipotecarios- experimentó su mayor bajada desde su debut en agosto de 2019 con un descenso de 15 puntos básicos, el triple de lo esperado por los analistas.

El consenso entre los expertos era de una bajada de 5 puntos básicos, aunque también en la LPR a un año.

"Creemos que la decisión tiene como objetivo apoyar la demanda inmobiliaria, que ha ido de mal en peor", explica Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora británica Capital Economics.

Esta firma apunta que el descenso en los intereses de las nuevas hipotecas podría ser todavía mayor, ya que el fin de semana los reguladores redujeron las cotas mínimas de las tasas para nuevos compradores en 20 puntos básicos con respecto a la LPR.

Asimismo, el BPC ha rebajado los costes de financiación de los bancos para que las entidades puedan ofrecer condiciones más atractivas para sus préstamos.

No obstante, matiza Evans-Pritchard, las restricciones y los confinamientos anti-covid son el principal lastre ahora mismo para el sector inmobiliario, aunque, toda vez que sean retirados, las citadas medidas "ponen los cimientos para revivir la demanda" en un sector que ha sufrido en los últimos meses.

La consultora cree que la "moderación" del BPC frente a la LPR a un año podría deberse a preocupaciones sobre el efecto de un recorte de los tipos sobre la tasa de cambio del yuan, afectada ya por la fuga de capitales ante las ventajas que ofrece EE.UU. ahora mismo a la hora de medir los diferenciales de rendimiento.

Asimismo, el banco central chino "todavía parece reacio" a permitir una gran aceleración del crecimiento crediticio, por lo que Capital Economics no cree que las medidas de flexibilización monetaria vayan a ser suficientes para "impulsar una fuerte recuperación", y descarta estímulos "a gran escala" como los de 2020.

La LPR se calcula a partir de las contribuciones a los precios de una serie de bancos -incluyendo pequeños prestamistas que tienden a tener mayores costes de financiación y mayor exposición a créditos morosos-, y tiene por objetivo rebajar los costes del endeudamiento y apoyar a la "economía real".