EFEToledo

Dieciséis países de la Unión Europea (UE) van a firmar la Declaración de Toledo sobre Economía Social y Solidaria, que se sustenta en siete ejes destinados a promover este modelo de desarrollo que contribuirá a salir de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, sobre todo a los colectivos vulnerables.

Representantes de los países de la UE han participado este viernes en la Reunión de alto nivel sobre Economía Social y Solidaria en la Unión Europea, que se celebra en Toledo con motivo de ser la capital europea de la Economía Social en 2020.

Ha clausurado la jornada la ministra española de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, junto con Gabriel Bastos, secretario de Estado de Seguridad Social de Portugal, país que tomará el relevo de España, y el comisario de Empleo y Derechos Sociales de la UE, el luxemburgués Nicolas Schmit.

La ministra española, que ha celebrado que se haya ampliado de once a dieciséis los países firmantes de la Declaración de Toledo, ha sido la encargada de enumerar los ejes sobre los que se sustenta este documento.

Con él, los países se comprometen a aumentar la visibilidad y el reconocimiento de la economía social y solidaria a través de políticas y acciones concretas en colaboración con las personas y entidades que la componen.

Se urge además a acercar la posibilidad del emprendimiento colectivo a las personas jóvenes y colectivos vulnerables, así como a propulsar la investigación científica y la educación en economía social y solidaria en todos los niveles formativos.

Se promoverá el modelo de desarrollo económico, social y medioambiental que encarna la economía social y solidaria apoyando la generación de ecosistemas favorables a la economía social y propiciando las sinergias entre Administraciones públicas y agentes de la propia economía social.

Los países también plantean garantizar el soporte financiero necesario para la consolidación de una economía social viable y sostenible, urgiendo a la utilización de fondos europeos en el marco financiero plurianual 2021-2027 y de los fondos de recuperación.

Proponen reforzar el reconocimiento de la economía social como agente esencial para una recuperación sostenible, igualitaria y justa de la crisis derivada de la pandemia de coronavirus; contribuir a la difusión internacional de este modelo social y solidario promoviendo intercambios de experiencias y generar mecanismos de cooperación y diálogo de alto nivel para coordinar las acciones de apoyo a la economía social y solidaria.

El comisario de Empleo y Derechos Sociales de la UE, Nicolas Schmit, por su parte, ha resaltado que la economía social es aquélla en la que todos los interlocutores son importantes, "es la economía de la gente", y ha abogado por construir "una economía para las personas".

En esta crisis de la covid-19, ha dicho, muchos han perdido su trabajo y la economía social puede aportar soluciones muy positivas, "nos enseña cuántos proyectos" se están haciendo para crear puestos de trabajo, pero también cómo se está atendiendo a la gente y creando posibilidades para los jóvenes y las personas con discapacidad.

También, ha continuado Schmit, muchos territorios en Europa tienen la convicción de haber caído en el olvido, muchos jóvenes solo tienen la perspectiva de marcharse, y ahí la economía social les puede brindar la posibilidad de crear oportunidades en sus territorios.

El comisario europeo ha destacado cómo la economía social y solidaria ofrece la posibilidad de que las personas afectadas por la crisis se puedan reintegrar con dignidad a la sociedad.

"Necesitamos emprendedores dispuestos a llevar a cabo este plan de acción", ha animado.

El secretario de Estado de Seguridad Social de Portugal, Gabriel Bastos, ha recogido el testigo de Toledo en la capitalidad de la Economía Social, con el "firme compromiso de continuar el gran trabajo de España" en el campo de la economía social y el propósito de llevar la solidaridad al centro de las políticas públicas para no dejar a nadie atrás, ha dicho.