EFEMadrid

El contrato para la construcción y explotación del AVE entre Medina y la Meca, y la adjudicación de tres líneas del metro de Riad por un importe conjunto de 12.770 millones de euros constituyen los principales intereses económicos de España en Arabia Saudí.

A estas dos adjudicaciones se suman los contratos de 1.800 millones con Navantia para la construcción de cinco corbetas y el de 1.500 millones con Técnicas Reunidas para la construcción de la refinería de Ras Tanura, en la costa este de Arabia Saudí.

De acuerdo con los datos del ICEX, en total hay 36 empresas españolas establecidas en el país, con mayor presencia de grandes constructoras como ACS, FCC, OHL o Ferrovial y de ingenierías como Técnicas Reunidas, Isolux Corsán, Duro Felguera o Inabensa (Abengoa), junto con empresas industriales como Repsol, GAM, Indra o Telvent.

También se encuentran firmas de moda como Inditex, Adolfo Domínguez o Tous y otras compañías como Amadeus, Aqualia, Aldeasa, Porcelanosa o Roca.

Según un informe de la Oficina Económica y Comercial de España en Riad, las relaciones económicas bilaterales dieron un gran salto tras la I Comisión Mixta de 2014 y la II Comisión Mixta de febrero de 2018, a la que siguió la visita a España hace seis meses del príncipe heredero Mohamed Bin Salmán en la que se comprometió el contrato con Navantia.

De acuerdo con el mismo informe, el sector de la defensa, las energías renovables, la educación, la gestión hospitalaria y las infraestructuras de transporte ofrecen las mayores oportunidades comerciales y de inversión para las empresas españolas en el país.

En el ámbito comercial, en 2015 se registró el volumen máximo de exportaciones de bienes españoles a Arabia Saudí por un importe de 3.097,5 millones, que desde entonces ha ido disminuyendo como consecuencia de la crisis saudí a 2.364,3 millones en 2016 y a 2.267,1 millones en 2017.

Los datos más recientes reflejan que entre enero y agosto de 2018 las exportaciones alcanzaron 1.622,4 millones, la mayor parte en bienes de equipo (sobre todo material de transporte y maquinaria específica), seguidos de las semimanufacturas (principalmente productos químicos), manufacturas de consumo (textiles y confección fundamentalmente) y alimentación.

Frente a la caída de las exportaciones en los últimos tres años, destaca el aumento de las importaciones, un incremento asociado a la evolución del precio del petróleo, dado que el crudo y sus derivados copan las compras de España a Arabia Saudí.

En 2017 la factura del petróleo saudí se elevó a 3.059,1 millones, un 25 % más que en el año anterior, en tanto que entre enero y agosto ya ha alcanzado los 2.768,2 millones.

Con unas compras que superan a las ventas, el comercio bilateral ha sido históricamente deficitario para España, con un saldo negativo de 1.417,1 millones en 2017 que ya ha sido superado en lo que va de 2018 (1.575 millones hasta agosto).

En el ámbito de los servicios la ingeniería es el sector más dinámico, mientras que el turismo es prácticamente inexistente en ambos sentidos, aunque creciente en el caso de los saudíes que visitan España.

La Oficina Económica y Comercial de España en Riad calcula que una media de 1.500 españoles de religión musulmana visitan las ciudades santas cada año y explica que los visados para españoles son limitados y normalmente dirigidos a viajes de negocios.

Respecto a la inversión, Arabia Saudí ocupa el puesto 48 en el ránking de países destino de la inversión española y el número 31 en el de países inversores en España.

En lo que respecta a las exportaciones de armamento, Arabia Saudí es el quinto mayor comprador de material militar español y de doble uso -con una inversión de 270 millones de euros el año pasado-, por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia y Turquía, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio.

Por partidas, los productos más comprados por Arabia Saudí en 2017 fueron municiones y dispositivos para el armado de los cebos (90 millones) y aeronaves y vehículos aéreos no tripulados (98,5 millones).