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El Banco de España ha extendido a las entidades financieras menos significativas, que están bajo su supervisión, las recomendaciones hechas el lunes por el BCE a los grandes bancos europeos en relación con los dividendos, los beneficios y la retribución variable a directivos en 2020.

En sendas notas, el Banco de España explica que en respuesta a la situación de incertidumbre económica generada por la pandemia provocada por la COVID-19, los supervisores y reguladores bancarios siguen prestando especial atención a las políticas de distribución de los resultados y de remuneraciones de las entidades de crédito.

En particular, a cualquier impacto que estas políticas puedan tener en el mantenimiento de una base sólida de capital.

El Banco Central Europeo (BCE), señala el Banco de España, acordó ayer extender hasta el 1 de enero de 2021 su recomendación de abstenerse de pagar dividendos en efectivo y de asumir compromisos irrevocables de pagarlos, así como de recomprar acciones para remunerar a los accionistas.

Asimismo, ha invitado a los bancos a que mantengan la prudencia en relación con sus políticas de distribución de beneficios y de remuneración variable al menos hasta el 1 de enero de 2021.

Se trata de medidas de carácter "temporal y excepcional", explica el Banco de España, motivadas por la necesidad de preservar la capacidad de las entidades para absorber pérdidas y suministrar crédito a la economía real.