EFEPekín/Londres

El banco HSBC, el mayor de Europa y cuyos principales ingresos los genera en Asia, registró una caída de sus beneficios atribuidos del 34,7 % en 2020 debido al impacto de la pandemia, pero vislumbra un desarrollo de su estructura digital y de sus actividades en los mayores mercados asiáticos.

Al dar a conocer sus resultados, la entidad informó de que obtuvo un beneficio atribuido de 3.898 millones de dólares (3.203 millones de euros) en 2020, un 34,7 % menos que el año anterior.

El beneficio antes de impuestos fue de 8.777 millones de dólares (7.213 millones de euros), un 34,24 % menor que el de 2019.

Mientras, los ingresos se situaron en 2020 en 50.429 millones de dólares (41.445 millones de euros) frente a los 56.098 millones de dólares (46.088 millones de euros) del año anterior.

Tras conocerse los resultados, las acciones del banco bajaban el 0,94 % en la Bolsa de Londres hasta 427 peniques (486 céntimos).

AUMENTO DEL NIVEL DE SOLVENCIA

El ratio de solvencia, el Tier 1 -recursos propios básicos- fue del 15,1 % en 2020, un aumento respecto al 14,7 % de 2019.

Al término de 2020, los préstamos concedidos se cifraban en 1,037 billones de dólares (852.102 millones de euros) frente a los 1,036 millones de dólares (851.281 millones de euros) del año anterior, un incremento del 0,12 %, según el banco.

Los depósitos captados aumentaron un 14,11 %, hasta 1,642 billones de dólares (1,349 billones de euros), ante los 1,439 billones de dólares (1,182 billones de euros) el año anterior.

El banco indicó que el valor de las cuentas de sus clientes en Hong Kong sumaron un 32 % del total, seguidas de las del Reino Unido (30 %), Asia (11 %), América del Norte (11 %), Europa (8 %), China continental (3 %), Oriente Medio y Norte de África (3 %) y Latinoamérica (2 %).

Asimismo, la entidad informó de que pagará un dividendo de 0,15 dólares (0,12 euros) por acción ordinaria en 2020.

El banco quiere darle un impulso a su estructura digital y apoyar a sus clientes en la transición hacia unas finanzas verdes en 2030.

Además, los directivos resaltaron la importancia de potenciar la diversidad del liderazgo, tanto por género como por origen étnico.

INVERSIÓN EN ASIA

El banco dio a conocer unos planes estratégicos con la inversión adicional de 6.000 millones de dólares (4.932 millones de euros) en la región asiática en los próximos cinco años, en especial en los mercados de Singapur, China y Hong Kong.

En concreto, el consejero delegado de la entidad, Noel Quinn, mencionó en la presentación de analistas que esa inversión estará destinada a sus negocios de gestión de patrimonio y banca mayorista.

Además, el banco se plantea desprenderse de algunas operaciones minoristas y negocia una venta en Francia, si bien los directivos no aportaron detalles sobre esa venta.

Según la entidad, a pesar de "los desafíos presentados por la pandemia de la covid y la mayor incertidumbre política", el banco logró "respaldar sus necesidades de liquidez, aumentó los saldos de los depósitos y continuó invirtiendo en tecnología para ayudar a clientes en condiciones excepcionalmente desafiantes".

Quinn agradeció a sus clientes su "fidelidad con el grupo durante un año muy convulso" e indicó que el banco tiene como objetivo elaborar un plan para que sea "más dinámico, eficiente y ágil, con una prioridad digital".

El presidente del HSBC, Mark E. Tucker, agregó que los contagios por la covid siguen siendo muy altos en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica y que, pese al optimismo ante la llegada las vacunas, "hay todavía un largo camino que recorrer antes de que la vida pueda volver a algo parecido a la normalidad. La recuperación tomará más tiempo en esas economías".

Así, dadas las incertidumbres, es "vital que el HSBC se centre en lo que puede controlar", dijo Tucker, y añadió que "el grupo está haciendo todo lo posible para reasignar capital de negocios de bajo rendimiento, reducir costes y simplificar la organización".