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El BBVA se ha sumado a la ola de recortes de la banca española y ha planteado este jueves a los sindicatos el despido de unos 3.800 empleados en España, el 16,3 % de la plantilla, además del cierre de 530 oficinas, el 22,5 % de su red, en aras de ganar rentabilidad y eficiencia.

La pandemia ha acelerado el esfuerzo de buena parte de la banca española por reducir costes y mejorar su eficiencia y estos momentos los planes de sólo cinco entidades pasan por despedir a casi 19.000 trabajadores, lo que aviva el debate público sobre la actuación del sector y pone en peligro la paz social.

Tras conocer la noticia, los secretarios generales de los principales sindicatos españoles, UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han tachado de "obscenidad" tanto este despido colectivo como el anunciado por CaixaBank, que quiere eliminar 8.291 puestos de trabajo, y han instado al Gobierno a intervenir.

Los representantes de CCOO en las negociaciones con BBVA consideran que las cifras y el planteamiento de salida propuestos son "insostenibles y escandalosos" y se alejan de todo lo que el banco ha hecho creer a la plantilla, por lo que anuncian movilizaciones.

El sindicato recuerda que detrás de estos números "hay personas y sus familias, que se van a quedar sin ingresos mientras la alta dirección mantiene e incrementa unos sueldos millonarios", lo que ya denunció públicamente en la última junta de accionistas.

En la misma línea se expresa UGT, que califica las cifras de "escalofriantes" y lamenta que los ajustes responden a la pandemia y cuando esta termine, las entidades volverán a tener los beneficios millonarios de los últimos años, pero habrán dejado atrás "a unos cuantos miles de compañeros y compañeras".

Desde Bruselas, la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado que estos "no son los tiempos" para plantear Eres en la banca española y ha defendido que todo el mundo debe remar hacia el "mantenimiento del empleo".

El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, cree que las entidades que plantean estos despidos, en alusión también a la nueva CaixaBank, deberían tener en cuenta todas las ayudas recibidas en el pasado, con limpieza de balances, importantes ayudas públicas y recientemente, con la asunción de deuda de la Sareb por parte del Estado.

El ajuste propuesto por el BBVA afectará exactamente a 3.798 personas: 360 del centro corporativo y 3.438 de BBVA España, entre las que se encuentran las 3.025 que saldrán de las sucursales, según la información trasladada a la plantilla a la que ha tenido acceso Efe.

A cierre de 2020, el BBVA contaba en España con 29.330 empleados, sin embargo, si se excluyen los trabajadores de distintas sociedades que no se verán afectados por los ajustes, la cifra queda en unos 23.300, de ahí que las 3.798 salidas planteadas supongan el 16,3 %.

Cataluña es la región que se verá más afectada, ya que BBVA quiere prescindir de 1.197 empleados, en tanto que Barcelona es la provincia peor parada, con 836 despidos, muy por encima de los 357 de Madrid.

A continuación, según los datos por provincias facilitados por CCOO, figuran Tarragona, donde el BBVA quiere suprimir 185 empleos; Valencia, con 115 bajas; Alicante, con 107, y Sevilla, con 103.

En el caso de las sucursales, las 530 oficinas que el BBVA propone cerrar representan el 22,5 % de las 2.350 que el banco tenía en España a cierre de 2020.

Cataluña sería también la Comunidad más afectada, con 204 sucursales, seguida de lejos por las 101 de la territorial "Centro", Madrid y Castilla-La Mancha, o las 76 de la territorial "Sur" -Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla-.

La negociación de BBVA con los sindicatos continuará el martes 27 de abril para buscar juntos "fórmulas" que permitan minimizar el impacto en el empleo, dice el banco, que aborda este proceso "con actitud dialogante" y con la voluntad de llegar al mejor acuerdo posible "para todos".