EFEFráncfort (Alemania)

El Banco Central Europeo (BCE) ha subido este jueves los tipos de interés en medio punto porcentual, hasta el 0,50 %, la primera subida desde hace once años y la más intensa desde 2000, con el objetivo de frenar el avance de la inflación.

Además ha aprobado por unanimidad crear un nuevo instrumento para comprar deuda de forma extraordinaria con el objetivo de atajar subidas “injustificadas” de las primas de riesgo de algunos países, evitando así la fragmentación de los mercados.

El BCE quiere parar la inflación de la zona del euro, que se disparó en junio hasta el 8,6 % y llegó en España al 10,2 %, y para ello ha optado por subir los tipos de interés el doble de lo anunciado en junio y ha avanzado que en septiembre habrá nuevas subidas, pero su magnitud dependerá de los datos del momento.

Las futuras decisiones de política monetaria se tomarán “paso a paso”, "reunión a reunión", ha explicado la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, en la que ha alertado de que la inflación se mantendrá “indeseablemente alta” durante un tiempo.

Los altos precios de la energía, unido a los alimentos y los problemas en las cadenas de suministros están detrás de las tensiones inflacionistas en Europa.

La subida de tipos del BCE, sin embargo, no evitó que el euro cayera y se cambiara hacia las 15.40 horas GMT a 1,0190 dólares, frente a los 1,0210 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.

En los mercados de deuda, la rentabilidad de los bonos soberanos, que subió esta mañana por la crisis en Italia y el alza de tipos del BCE, finalmente se estabilizó y, al cierre, el rendimiento del bono alemán a diez años, considerado el más seguro, se situaba en el 1,21 %; el del español, en el 2,46 %, y el portugués, en el 2,38 %.

En el caso de Italia, que atraviesa una nueva crisis política, nuevas elecciones y podría peligrar el desembolso de los fondos europeos de Next Generation, su deuda ha subido hasta el 3,52 %, frente al 3,37 % previo, con lo que la prima de riesgo ha avanzado hasta los 230 puntos básicos.

Y precisamente para tratar de evitar que las primas de riesgo de algunos países se disparen, el BCE ha creado el mecanismo antifragmentación, que se llama Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI, por sus siglas en inglés).

Esta nueva herramienta, aprobada por unanimidad, da a su vez al BCE más tranquilidad para subir los tipos de interés más rápido para frenar la inflación, su gran preocupación porque es más persistente de lo que esperaba, sin el riesgo de que se disparen las primas de riesgo de los países de la periferia.

LA ZONA DEL EURO SALE DE LOS TIPOS NEGATIVOS

El BCE también ha incrementado en 50 puntos básicos la facilidad de crédito, a la que presta a los bancos a un día, hasta el 0,75 %, y la facilidad de depósito, a la que remunera el exceso de reservas a un día, hasta el 0 %.

Los tipos de interés del BCE han estado en el 0 % desde mediados de marzo de 2016 y la tasa de la facilidad de depósito ha sido negativa desde mediados de junio de 2014.

EL BCE NO ESPECIFICA EL UMBRAL DEL DOLOR

El TPI, en el que el BCE trabaja desde hace siete meses, asegurará que no se disparan las primas de riesgo en Europa mientras el BCE suba sus tipos de interés.

El BCE será el encargado de activarlo, por mayoría absoluta y teniendo en cuenta una serie de criterios, entre ellos que la deuda del país sea sostenible según la valoración de la Comisión Europea (CE), del Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Se tratará de una intervención a corto plazo, sin límite en cuanto a la cantidad de deuda a adquirir y muy acotada en el tiempo para contrarrestar la subida muy fuerte en los mercados de los tipos de interés a los que se financia un país.

"El volumen de compras en el marco del TPI dependerá de la gravedad de los riesgos para la transmisión de la política", dijo el BCE, que no ha establecido restricciones “ex ante“ para las compras de deuda.

Para frenar la subida de las primas de riesgo de los países periféricos el BCE reinvierte desde el 1 de julio los bonos que compró durante la pandemia y que vencen de forma flexible.

Pero esta medida no es suficiente en caso de que se produzca una crisis mayor como ocurre ahora en Italia y por ello el BCE ha aprobado este nuevo instrumento para frenar la especulación en los mercados.