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El Banco de Japón (Boj) inició hoy su reunión de política monetaria, en la que analizará el impacto económico del prolongado estado de emergencia sanitaria en el país y sin que se esperen cambios en su estrategia flexibilizadora a gran escala.

La reunión de la junta de política monetaria del banco central nipón, que se extenderá hasta el miércoles, tiene lugar en la semana antes de que se acabe el mandato del actual líder del partido gobernante y primer ministro del país, Yoshihide Suga.

El cambio de liderazgo al frente de Japón no tendrá por el momento efectos en la política de estímulos económicos impulsada por el BoJ desde 2013 en coordinación con el Ejecutivo, y cuyo objetivo principal es situar la inflación anual en un 2 %.

Debido a que ese objetivo continúa lejos del alcance de la tercera economía mundial, se espera que la entidad siga adelante con sus cuantiosos programas de compras de activos y con su política de tipos ultrabajos, entre otras medidas de su amplia batería de medidas de flexibilización monetaria.

El Banco de Japón estudiará asimismo las perspectivas que presenta la economía nacional ante las continuadas restricciones aplicadas para contener al virus, y por los problemas de demanda y suministro que podrían afrontar las empresas exportadoras niponas a raíz del repunte de contagios en el sudeste asiático.

En su anterior reunión de política monetaria, celebrada el pasado julio, el BoJ señaló que la economía japonesa presenta "una tendencia de recuperación" pese a que "continúa en una situación grave por el impacto de la covid-19".

El índice de precios de consumo en Japón (IPC) retrocedió el pasado julio un 0,2 % interanual, lo que puso de nuevo en evidencia la dificultad de alcanzar la meta del banco central nipón.

El nuevo primer ministro de Japón saldrá de entre los cuatro candidatos aspirantes a liderar el partido gobernante, que en su mayoría se han mostrado a favor de mantener e, incluso, ampliar de forma significativa el paquete de medidas económicas desplegado para apuntalar la recuperación económica tras el golpe de la pandemia.