El Bundesbank observa en su boletín mensual, publicado este lunes, que la economía alemana tampoco crece en verano tras haberse contraído en el segundo trimestre un 0,1 % respecto al primer trimestre.

El banco central dice que "la economía alemana seguirá previsiblemente sin impulsos también en verano de 2019" y añade que el crecimiento económico podría contraerse de nuevo ligeramente.

El debilitamiento continuo de la industria tiene una importancia decisiva en la contracción económica de Alemania, según el boletín de agosto.

La producción industrial se contraerá notablemente en el trimestre actual según los datos actuales disponibles porque las empresas alemanas se adjudicaron menos pedidos en primavera que en el primer trimestre, que ya había sido débil.

El debilitamiento se concentra hasta ahora en la industria y en las exportaciones porque ha caído la demanda exterior debido a los conflictos internacionales y el "brexit", según la fuente.

Las exportaciones al Reino Unido han sido débiles en primavera porque se estableció a finales de marzo la fecha límite del acuerdo del "brexit" y muchas empresas habían adelantado las compras a los meses de invierno, añade.

Pero el boletín de agosto advierte también de que la caída ha afectado a otros sectores porque en la construcción ha bajado el volumen de negocios y el comercio mayorista se ve arrastrado por la tendencia bajista de la industria.

No obstante, el comercio minorista y algunos sectores de servicios han proporcionado impulsos positivos, añade el Bundesbank, y destaca que las expectativas de producción y de exportaciones a corto plazo se han enturbiado de nuevo, pero los sectores orientados a la economía nacional han podido evitar hasta ahora este debilitamiento y apoyan la coyuntura alemana.

Se mantiene también el auge del sector de la construcción, aunque las empresas en algunos sectores de servicios son menos optimistas respecto al futuro, según la fuente.

Las perspectivas de ingresos de los hogares son favorables, pero se notan las primeras muestras del debilitamiento coyuntural en el mercado laboral, cuya evolución dependerá de cómo marche la coyuntura, según el Bundesbank.