EFEAsunción

El Congreso de Paraguay derogó este lunes una ley aprobada en marzo pasado que subsidiaba el precio de venta por parte de la estatal Petróleos Paraguayos (Petropar) de dos de los combustibles más consumidos en el país.

La iniciativa consiguió el aval, por separado, de ambas cámaras, que convocaron a sesiones extraordinarias.

A la afueras del Congreso, permanecían, entre tanto, delegados de los camioneros, que apoyan el subsidio, y trabajadores de las gasolineras, sector que lo rechaza.

La Cámara de Diputados modificó un proyecto de ley remitido por los senadores, que el martes pasado aprobaron la creación de un fondo para moderar las alzas de los combustibles.

Ese fondo, que sería financiado con un préstamo internacional por 100 millones de dólares, subsidiaría a todos los carburantes y estaría dirigido tanto a Petropar como a las gasolineras privadas.

Los diputados acordaron dejar sin efecto el proyecto de 24 artículos enviado por el Senado y solo dar su aval al apartado que derogaba una ley promulgada el pasado 24 de marzo.

La norma implementaba "medidas transitorias" para la venta de diésel tipo III y gasolina de 93 octanos en la red de Petropar.

La iniciativa de los diputados, que sumó 61 votos a favor y 9 abstenciones, pasó de inmediato al Senado.

Horas después, 30 senadores respaldaron el documento de la Cámara Baja y siete se declararon en contra. Ocho estuvieron ausentes. La iniciativa pasa ahora a manos del presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez.

Los distribuidores privados criticaron el subsidio a Petropar, que cubre el 14 % de la demanda nacional, y advirtieron que ponía en riesgo los empleos de más de 30.000 personas.

Este lunes, decenas de empleados de gasolineras con sus uniformes se manifestaron por las calles del centro de Asunción hasta congregarse a las afueras del Congreso.

Al lugar también llegaron delegados de los camioneros, que se oponen a un nuevo empréstito para el país.

También durante la jornada, conductores de camiones, en su mayoría cisternas de los expendedores privados, se estacionaron en las inmediaciones de la sede central de Petropar, en la ciudad de Villa Elisa.