EFEBerlín

Miles de manifestantes -unos 10.000, según la radiotelevisión pública Rbb- salieron a las calles de Berlín en protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional que echa atrás la ley del gobierno regional que congelaba los precios de los alquileres.

Los manifestantes, agrupados en colectivos contra la especulación inmobiliaria, portaban pancartas contra la "locura de los alquileres" que se pagan en la capital alemana y la sentencia de la Corte, con sede en Karlsruhe (oeste de Alemania), en respuesta a la demanda presentada por diputados conservadores y liberales del Bundestag (Parlamento federal).

La decisión del TC deroga la iniciativa del tripartido del "Land" berlinés, liderado por el alcalde socialdemócrata Michael Müller y con Los Verdes y La Izquierda como aliados. Dicha ley entró en vigor en febrero del año pasado y la sentencia de hoy abre la posibilidad de que los propietarios, sean privados o grandes inmobiliarias, reclamen arriendos con efecto retroactivo.

La marcha discurrió por el populoso barrio de Neuköln, rodeada por un poderoso operativo policial. Un grupo de unas 400 personas se disgregó de la manifestación, ya prácticamente disuelta, y se produjeron altercados con la policía, entre lanzamientos de objetos contra los agentes y algunas cargas por parte de las fuerzas de seguridad.

El TC alemán derribó este jueves la iniciativa del tripartido de izquierdas que gobierna la ciudad-estado de Berlín para detener la subida de los alquileres fijando desde 2020 un límite máximo a los precios.

La alta corte estimó que como la autoridad federal ya legisló en 2015 sobre el freno a la subida de los alquileres un "Land" no tiene competencia en la materia y pone fin a un intento de detener la espiral de precios en Berlín que mereció la atención internacional.

Contra la iniciativa de Berlín se habían pronunciado 284 diputados del Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán) pertenecientes a los partidos conservadores CDU y CSU, además de los liberales del FDP y de dos instancias civiles berlinesas, que pidieron que el Constitucional aclarara la norma.

La decisión del tripatito berlinés pretendía controlar la subida desorbitada de los precios del alquiler en Berlín, era única en el país y su ámbito de aplicación se limitó inicialmente hasta 2025.

Los partidos de la oposición en el "Land" de Berlín, conservadores y liberales, ya habían apuntado que la ley podía ser ilegal por considerarla una intromisión en la propiedad privada y, como ahora decreta el Constitucional, por inmiscuirse en las competencias del Gobierno central sobre los alquileres.

El tripartito de Berlín se había mostrado sin embargo seguro de que la ley superaría cualquier cuestionamiento ante la Justicia.

Los alquileres en la capital se han doblado en la última década por el creciente atractivo de Berlín, la caída de los tipos de interés, la buena situación económica en Alemania, la poca flexibilidad del sector de la construcción para atender a la demanda y la especulación.

Berlín había sido tradicionalmente una ciudad de alquileres bajos, en relación con el resto del país, pero desde que recuperó su estatus de capital alemana, tras la reunificación del país en 1990, empezaron a subir los precios a niveles semejantes a otros grandes núcleos urbanos.

En los últimos años esta evolución se disparó, tanto en la vivienda de alquiler como de propiedad: entre 2011 y 2016 se estima que subieron un 40 % y el incremento fue del 20 % anual en los dos años previos a la entrada en vigor del tope sobre el que hoy se ha pronunciado el Tribunal Constitucional.