EFEMadrid

La ocupación en el sector turístico creció en 2019 en 93.850 personas, un 3,6 % más que al cierre de 2018, al mismo tiempo que el paro aumentó en 17.000, con lo que se rompió la tendencia de disminución en el cuarto trimestre que se había iniciado en 2014.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa en el sector turístico analizados por Turespaña, al cierre de 2019 el aumento tanto del empleo como del paro fue consecuencia del crecimiento de los activos (la suma de ambos conceptos, que representa el número de personas en disposición de trabajar y que busca empleo de forma activa).

El sector contaba con 3,046 millones de activos al terminar 2019, el 3,8 % más que un año antes, de los que 2,677 millones estaban ocupados (3,6 % más) y los 369.000 restantes (4,8 % más), en paro.

Los 369.000 parados de cierre de 2019 representaban el 12,1 % de los activos, frente a los 352.000 de cierre del ejercicio anterior (12 %).

Los números del turismo muestran la fuerte estacionalidad del sector, que registra tasas de paro mucho más elevadas en los primeros trimestres -cuando la actividad es más baja- recuperación en el segundo -por el inicio de la campaña estival- y sus mejores marcas en el tercero, coincidiendo con el verano, para volver a repuntar en el cuarto.

La ocupación en el sector aumentó un 3,6 % sobre el cierre de 2018, lo que significa que crece a un ritmo superior en 1,6 puntos porcentuales al aumento del empleo en el conjunto de la economía (2 %).

Además, el empleo generado en el turismo representa un 23,3 % de todos los puestos de trabajo que creó la economía española en 2019 (402.300). Con ello, al terminar el año el turismo empleaba al 13,4 % de los 19,967 millones de ocupados totales del país.

Por subsectores, el mayor crecimiento de la actividad se dio en otras actividades turísticas, con un aumento del 8,3 %, y en hostelería subió el 1,5 %, sobre todo por el incremento en servicios de comidas y bebidas (2 %) porque los de alojamientos se mantuvieron prácticamente estables.

Mientras, la caída de la ocupación continuó en agencias de viaje, donde descendió un 1,8 %.

En el cuarto trimestre, los asalariados en el sector turístico aumentaron un 5,5 %, hasta 2,208 millones, con lo que se consolidó la expansión de este colectivo iniciada en 2013, mientras que los autónomos descendieron en un 4,7 %, hasta 467.707.

El mayor crecimiento del empleo asalariado se dio en el sector de transporte de viajeros, un 8,9 %, seguido de otras actividades turísticas (un 8,8 %) y hostelería (3,6 %).

Los empleados por cuenta ajena representaban el 82,5 % del empleo total del sector, casi dos puntos por debajo de la economía en su conjunto.

Como viene ocurriendo desde el segundo trimestre de 2014, también se registró un aumento de la contratación indefinida, que creció un 10,2 %, y la temporal bajó un 3,1 %.

Con ello, la tasa de temporalidad a cierre del año pasado se situó en el 32 %, casi seis puntos por encima de la media general de la economía (26,1 %).

Por comunidades autónomas, destacan los crecimientos de ocupados en La Rioja (21,8 %), Asturias (12,7 %), Andalucía (11,7 %), Navarra (7,5 %) y País Vasco (6,6 %). Cataluña se situó en sexta posición en aumento del empleo (6,5 %).

Las peores evoluciones autonómicas las registraron Murcia, donde el empleo cayó un 20 %; Castilla-La Mancha, con un recorte del 6,9 %; Extremadura (-6,5 %), y Comunidad Valenciana (-3,6 %).

Las comunidades con mayores flujos turísticos (Cataluña, Andalucía, Madrid, Canarias, Baleares y la Comunidad Valenciana) fueron las que generan mayor ocupación y coparon el 74,6 % del empleo turístico.