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El Consejo de Ministros ha aprobado con condiciones la opa lanzada sobre el 22,7 % de Naturgy por el fondo australiano IFM, que durante 5 años deberá apoyar las inversiones de la compañía vinculadas a la transición energética, así como el mantenimiento de su sede en España y de la mayoría de la plantilla.

IFM lanzó en enero una oferta pública de adquisición (opa) sobre el 22,69 % de Naturgy a un precio de 23 euros por acción que el lunes rebajó a 22,07 euros, tras descontar el dividendo a cuenta de 0,30 euros por título que la compañía española abonará mañana y el dividendo de 0,63 euros que repartió en marzo.

La oferta de IFM, de la que Naturgy tuvo conocimiento en el mismo momento de su anuncio al mercado, se dirige a 220 millones de acciones de la compañía energética, con lo que IFM desembolsaría 4.855 millones de euros.

Para poder llevarse a cabo, la operación debe contar con el visto bueno del Ejecutivo, que tras el estallido de la crisis de la covid se reservó la potestad de aprobar la compra de participaciones significativas en empresas estratégicas, como las energéticas, por parte de inversores de fuera de la Unión Europea o de la Asociación Europea de Libre Comercio.

El objetivo era evitar que estas compañías pasaran a estar controladas por inversores foráneos aprovechando la caída de precios provocada por la pandemia.

En este contexto, el Consejo de Ministros, a propuesta de la vicepresidenta primera y ministra Economía, Nadia Calviño, ha aprobado la operación con unas condiciones que buscan garantizar la estabilidad económica y financiera de Naturgy, el mantenimiento del empleo en España y la buena gestión y protección de los activos regulados en infraestructuras críticas de su titularidad.

"Naturgy desempeña un papel esencial en el sistema energético español (eléctrico y gasista)" y es clave para el aprovisionamiento de gas en España, ha dicho la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien ha subrayado, no obstante, que el Gobierno da la bienvenida a la inversión extranjera.

En su opinión, esta operación es una muestra de la confianza de los inversores internacionales en la economía española y en el marco para la transición energética en España, pero debe hacerse "con todas las garantías y cautelas".

Así, durante los 5 años siguientes a la liquidación de la opa y en el ejercicio de su derecho a voto en el Consejo de Administración o en la Junta, IFM deberá apoyar toda inversión vinculada a la transición energética en España que contribuya a generar valor a largo plazo, sea sostenible y se ajuste a los estándares de mercado en términos de rentabilidad y perfil de riego.

IFM TENDRÁ VETADO APOYAR LA EXCLUSIÓN DE BOLSA DE NATURGY

Por contra, no podrá apoyar desinversiones no previstas en el plan estratégico de Naturgy hasta 2025 que impliquen la pérdida el control de filiales que puedan poner en riesgo el funcionamiento de las actividades de transporte y distribución de energía y gas natural en España; ni la exclusión de bolsa de la compañía (salvo que su negociación no alcance la difusión, frecuencia o volumen de contratación suficientes para una correcta formación del precio)

Además, el fondo australiano deberá apoyar el mantenimiento del domicilio social y de la sede efectiva de gestión y dirección de los negocios en España, así como de una parte "significativa" de la plantilla del grupo en el país.

IFM deberá respaldar una política de dividendos prudente que permita acometer la inversión vinculada a la transición energética, así como una política de endeudamiento externo encaminada a mantener la calificación crediticia de grado de inversión de la sociedad y permitir que las ratios de endeudamiento de sus filiales reguladas en España no sean superiores a las recomendadas por la CNMC.

Tras la autorización por parte del Consejo de Ministros, la oferta deberá ser aprobada ahora por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).