EFESan Petersburgo

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España ha creado un grupo de trabajo con Exteriores para definir un nuevo modelo de visados, con el objetivo de facilitar su trámite a los turistas procedentes de mercados como el chino o el ruso, entre otros, que destacan por un mayor gasto en sus viajes.

Cada vez más países deciden simplificar el proceso, como por ejemplo Rusia, que está introduciendo el visado electrónico, y el ministerio está analizando "cuál es el modelo que debe tener España, si realmente quiere tener un mercado turístico más abierto", ha explicado a Efe la titular de Industria en funciones, Reyes Maroto.

Según la ministra, ya no se trata de contar con más consulados -próximamente España abrirá uno nuevo en China- y de que haya más personal atendiendo, sino de adaptar el modelo de visados a un turista que es más exigente, se mueve por parámetros distintos y no planifica con tiempo su viaje.

El grupo de trabajo abordará las mejoras que tenemos que introducir en el modelo actual y, claramente, una de ellas será la utilización de las nuevas tecnologías, pero es "algo que aún no está aprobado y se está estudiando", ha señalado Maroto en el marco de la vigésimo tercera asamblea general de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

"Estamos viendo dónde está realmente la dificultad, si en los tiempos o en el personal", pero si queremos "apropiarnos" de este turista que actúa con cierta improvisación a la hora de viajar, España tiene que actualizar su modelo de visados.

"Tenemos margen y autonomía como para, en el caso por ejemplo de que vayamos a un modelo electrónico, poder implementarlo dentro del Schengen", ha agregado.

Precisamente, el mercado asiático compensará en 2019, en parte, la caída de otros más maduros, como el británico, a cuyo crecimiento ha contribuido "todo el trabajo que se ha hecho en el último año de dar una imagen de España más diversa", con una promoción muy intensa, sobre todo en países emisores de larga distancia, ha dicho.

A su juicio, el sector turístico español "está sano" y pasa por "un buen momento", y, además, el Gobierno sigue trabajando en la diversificación de mercados y productos, con un buen comportamiento del turismo urbano y rural.

La previsión para el conjunto del año "sigue siendo optimista" y Maroto espera que España crezca "un poquito" en volumen de turistas, pero lo más importante es que "aumenta el gasto turístico y la rentabilidad, y también crece el empleo".

El mercado británico se lleva desacelerando en el último año y medio y "no es algo que se está produciendo en estos meses como consecuencia del 'bréxit', del que llevamos hablando desde 2016", sino que está afectado también por la recuperación de destinos competidores o las buenas temperaturas de las que ha disfrutado el Reino Unido y el norte de Europa en los dos últimos veranos, ha detallado.

La salida del Reino Unido de la UE "va a impactar en el turismo porque puede cambiar una serie de parámetros y, por tanto, hacerle más difícil al turista británico venir a España".

No obstante, el real decreto ley aprobado en marzo "garantiza que todos esos elementos que pueden dificultar su viaje van a mantenerse exactamente en las mismas condiciones".

Aunque "estamos preocupados por el 'brexit', también estamos preparándonos, principalmente con campañas de fidelización para que el turista británico sepa que, en España, no va a haber ningún trámite distinto al que tiene ahora durante un tiempo transitorio que nos hemos marcado, para luego definir cuál es la relación con el Reino Unido en el marco de la Comisión Europea".

Con estas campañas "queremos dirigirnos a un turista británico de mayor poder adquisitivo, el que va a viajar independientemente del 'brexit, y ofrecerle no sólo el sol y playa, sino un producto distinto como puede ser el urbano, la naturaleza o el turismo de ocio o de compras", ha concluido.

En cuanto a la situación de Iberia, después de que la CE extendiera durante casi siete meses más la prórroga concedida a las aerolíneas que tienen que adaptar su accionariado para poder seguir operando en la UE tras un "brexit" sin acuerdo, Maroto se ha mostrado convencida de que se podrá garantizar la conectividad.

No obstante, "es verdad que es la compañía la que tiene que buscar las soluciones para atender esa demanda que le hace la Comisión Europea", ha aclarado.