EFEBruselas

El paro creció de forma moderada en la eurozona y la Unión Europea (UE) durante mayo, el tercer mes en el que la mayoría de Estados miembros impuso medidas de contención frente al coronavirus y los incrementos del desempleo se dejaron sentir con más fuerza entre las mujeres y los jóvenes.

Así, la tasa de paro en los países de la moneda compartida solo aumentó una décima durante mayo con respecto a abril hasta situarse en el 7,4 %, mientras que en los Veintisiete el alza también fue de una décima, hasta alcanzar el 6,7 %, según informó este jueves la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.

No obstante, en términos interanuales el desempleo cayó dos décimas en los diecinueve países que comparten el euro y permaneció estable en los Veintisiete.

Eurostat estimó que 14,36 millones de personas estaban desempleadas en el club comunitario durante mayo de 2020, de las que 12,14 millones se encontraban en el área de la moneda compartida.

Frente a abril de este mismo año, el número de parados creció en 253.000 individuos en la UE, de los cuales 159.000 residían en la eurozona.

Entre los países de los que Eurostat publicó datos este jueves, los mayores aumentos mensuales del desempleo se produjeron en Chipre (1,3 puntos más, hasta el 10,2 %), Italia (1,2 puntos más, hasta el 7,8 %), Letonia (0,8 puntos, hasta el 9,8 %) y Croacia (0,8 puntos, hasta el 8,9 %).

En términos interanuales, las principales alzas en mayo tuvieron lugar en Letonia (3,5 puntos más), Lituania (3,2 puntos), Chipre (2,9 puntos), Croacia (2,2 puntos) y Luxemburgo (2 puntos).

Por lo que a España se refiere, el paro cayó una décima durante mayo con respecto a abril y se ubicó en el 14,5 %. Si se realiza la comparación interanual con el quinto mes de 2019, el país anotó un aumento de tres décimas.

Las mujeres se vieron más afectadas que los hombres por los incrementos del paro en mayo frente a abril, puesto que entre ellas el indicador creció tres décimas en los Veintisiete, hasta el 7,2 %, y dos décimas en la eurozona, hasta el 7,9 %.

En cuanto a los varones, la tasa permaneció estable en el 6,4 % en el conjunto del club comunitario y tampoco varió en los países del euro, donde se mantuvo en el 7 %.

Por lo que a España se refiere, el porcentaje de hombres sin trabajo cayó cuatro décimas entre abril y mayo, hasta el 12,7 %, en tanto que en términos interanuales creció una décima.

Sin embargo, entre las mujeres se produjo un incremento de dos décimas entre el cuarto y el quinto mes de 2020, y llegó al 16,5 %. Si se realiza la comparación interanual, el dato creció seis décimas desde mayo de 2019.

Entre los menores de 25 años, la subida del desempleo también se dejó notar con más intensidad que en el conjunto de la población, puesto que aumentó tres décimas en mayo frente a abril tanto en la eurozona como en toda la UE, hasta alcanzar el 16 % y el 15,7 % respectivamente.

De ese modo, en el quinto mes de este año, 2,8 millones de menores de 25 años no tenían trabajo en el club comunitario, de los que 2,26 estaban en la eurozona.

Comparado con abril de 2020, el desempleo juvenil afectó a 64.000 personas más en los Veintisiete y a 42.000 en el área del euro.

En España, el indicador aumentó dos décimas tanto en términos mensuales como interanuales, hasta el 32,9 %.

Eurostat explicó que los datos publicados este jueves se basan en los criterios que sigue la Organización Internacional del Trabajo, según los cuales una persona desempleada es un individuo sin trabajo que ha buscado un puesto laboral de forma activa en las últimas cuatro semanas y puede empezar a trabajar en las siguientes dos semanas.

La oficina de estadística admitió que las medidas de confinamiento han provocado un importante aumento en las solicitudes de ayudas al desempleo en la UE.

Sin embargo, añadió que "una parte significativa" de las personas que se han apuntado a las listas del paro no están buscando de manera activa trabajo debido a las cuarentenas aplicadas en los Estados miembros o a que tienen que ocuparse de sus hijos y no pueden trabajar por ese motivo.

Por tanto, asumió que esa situación conduce a discrepancias entre las personas registradas en las oficinas del paro y las que se consideran desempleadas según el criterio de la Organización Internacional del Trabajo, el estándar que ha seguido Eurostat para presentar los datos.