EFEPekín

El producto interior bruto (PIB) de China creció un 6,8 % en los primeros tres meses de 2018, al mismo ritmo que en el último trimestre del año anterior, animado por el comercio exterior, el sector inmobiliario, la producción industrial y el consumo interno.

Según anunció hoy la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el PIB de la segunda economía mundial ascendió a 9,87 billones de yuanes (3,16 billones de dólares, 2,55 billones de euros) a cierre de marzo, con lo que ha crecido en el primer trimestre tres décimas por encima del objetivo que se había marcado el Gobierno.

Aunque este ritmo de avance se mantuvo estable respecto al trimestre anterior, fue una décima más lento que en el mismo periodo de 2017, cuando la economía china creció un 6,9 % interanual.

"La economía nacional mantuvo un desarrollo estable y unas condiciones favorables que han permitido avanzar hacia el crecimiento de alta calidad", destacó hoy en rueda de prensa Xing Zhihong, portavoz de la ONE, quien explicó que se han sentado las bases para un "crecimiento saludable de la economía durante todo el año".

Aunque Xing lanzó un mensaje optimista, el país avanza hacia un modelo en el que se prime la calidad frente a la cantidad, lo que unido a la amenaza del proteccionismo lleva a los expertos a esperar una ralentización en los próximos meses.

Louis Kuijs, responsable de economía asiática de la consultora Oxford Economics, espera que "la demanda doméstica de China se enfríe en el resto de 2018 debido a políticas monetarias y fiscales más restrictivas y una ralentización del sector inmobiliario".

Otra razón que podría fomentar la desaceleración en los próximos trimestres sería la moderación de la producción industrial, que ha subido impulsada por los menores controles de la contaminación, así como por una bajada del crédito que repercutirá en la actividad, apunta Julian Evans-Pritchard, economista jefe para China de la firma de análisis Capital Economics.

En los primeros tres meses del año el sector industrial creció un 6,3 % interanual y destacó especialmente el aumento del 15,2 % en la producción de circuitos integrados, del 139,4 % en la de vehículos eléctricos e híbridos y del 29,6 % en robots industriales.

Los servicios aumentaron un 7,5 % y contribuyeron en un 61,6 % al crecimiento total del PIB, mientras el sector primario creció un 3,2 % impulsado por unas condiciones meteorológicas favorables para la agricultura.

El comercio de China con el exterior fue otro de los pilares en los que se sustentó el crecimiento. En los primeros tres meses del año se incrementó un 9,4 %, gracias al aumento del 11,7 % de las importaciones, que demuestra "la fuerte demanda interna", y del 7,4 % de las exportaciones, que refleja su "fuerza competitiva".

Este flujo le permitió reducir el superávit de su balanza de pagos un 21,4 % en medio de la incertidumbre propiciada por la escalada de tensiones comerciales con EEUU a raíz de las imposiciones de aranceles por parte del presidente Donald Trump.

Aunque el país confía en su fuerte demanda interna, ha detectado riesgos a nivel internacional como "el proteccionismo comercial, la normalización de las políticas monetarias y la volatilidad de los mercados financieros", que podrían tener un impacto en la economía de China, dijo hoy Xing.

No obstante, "la capacidad de la economía para adaptarse a nuevos entornos" le permitió asegurar que "las fricciones comerciales con EEUU no la afectarán, ni la desviarán de su sólido ímpetu".

China aumentó su inversión en activos fijos en un 7,5 %, 1,7 puntos porcentuales menos que en el mismo periodo del ejercicio previo, en tanto que el capital que destinó al sector inmobiliario se incrementó un 10,4 %, 1,3 puntos porcentuales más.

El portavoz de Estadística anunció también que las ventas minoristas en el país subieron un 9,8 % interanual en ese periodo, registrando aumentos tanto en las áreas urbanas como en las rurales, y que las ventas por internet se incrementaron un 35,4 %.

La inflación creció moderadamente, un 2,1 % con respecto al mismo periodo de 2017.

El país registró una tasa de desempleo del 5 % en enero y febrero y del 5,1 % en marzo y aumentó en 1,88 millones el número de trabajadores migrantes, un 1,1 % más.

La renta per cápita media disponible fue de 7.815 yuanes (1.240 dólares, 1.004 euros) al año, lo que supone un aumento del 8,8 % interanual o del 6,6 % si se tiene en cuenta el efecto de la inflación.