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El producto interior bruto (PIB) de Corea del Sur se contrajo en 2020 un 1 % respecto al año precedente, lo que supone el peor dato desde 1998 y se atribuye al impacto de la pandemia, según el dato publicado hoy por el banco central del país.

La evolución mejora ligeramente las previsiones del Banco de Corea (BoK), que vaticinaban un retroceso del 1,1 % de la cuarta economía de Asia.

No obstante, la contracción es la mayor desde que la que registró el PIB surcoreano hace 22 años, del 5,1 %, debido a los efectos de la llamada crisis financiera de los tigres asiáticos.

Las exportaciones, que suponen el principal motor de la economía surcoreana, cayeron un 0,5 % interanual en 2020, mientras que el consumo retrocedió un 5 %, según el BoK.

Estos descensos se deben respectivamente al debilitamiento de la demanda global por los efectos de la pandemia y al efecto sobre el gasto de los hogares de las medidas de distanciamiento social y otras restricciones aplicadas por las autoridades surcoreanas para frenar contagios.

En cambio, la inversión estatal creció un 5 %, y la inversión de capital corporativo avanzó un 2,6 %, lo que contribuyó a compensar los descensos de otros componentes.

La contracción de la economía surcoreana se amortiguó gracias a la evolución durante la segunda mitad del año, en la que se encadenaron dos incrementos intertrimestrales del 2,1 % y del 1,1 % respectivamente.

El principal factor detrás de esta mejoría fue el repunte de las exportaciones, del 18,4 % entre julio y septiembre respecto al trimestre precedente y del 5,2 % en octubre-diciembre.

El Banco de Corea prevé que la economía nacional se recupere este 2021 y cierre el año con una expansión del 3 %, tras revisar al alza su estimación previa del 2,8 %.

Pero esta recuperación podría verse debilitada por el impacto de la tercera ola de contagios de coronavirus que afecta al país desde mediados de noviembre y que ha llevado a las autoridades surcoreanas a imponer nuevas restricciones.

Corea del Sur también cerró 2020 con su mayor pérdida de puestos de trabajo en 22 años, con la destrucción acumulada ese año de 218.000 empleos que dejó el total de personas empleadas en 26,9 millones, según datos de la oficina nacional de estadística.

El pasado diciembre, la tasa de desempleo en el país fue del 4,1 %, lo que supone un incremento del 0,7 % interanual.