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El Banco Santander ha cerrado la primera mitad del año con un beneficio atribuido de 3.675 millones de euros, en contraste con las pérdidas de casi 10.800 millones registradas un año antes por el tremendo impacto de la pandemia, con lo que esperan volver este año a las ganancias previas a la crisis, las de 2019, y normalizar el reparto de dividendos.

Así lo han explicado este miércoles en rueda de prensa virtual el consejero delegado de la entidad, José Antonio Álvarez, y el director financiero, José García Cantera, que han confiado en que el BCE les permita repartir entre sus accionistas entre el 40 y el 50 % del beneficio recurrente, lo que se conoce como "pay out".

Álvarez también se ha mostrado seguro de que los ingresos del banco seguirán creciendo a medida que los países recuperan la actividad económica, sin descartar la posibilidad de que el Santander pueda llegar a liberar parte de las provisiones extraordinarias dotadas para hacer frente a la pandemia.

Además, el número dos de Ana Botín augura que el grupo demostrará este viernes en los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea su capacidad para generar resultados a pesar de que la situación económica sea muy mala, lo que debería allanar el camino para que el Santander no tenga ningún obstáculo al reparto de dividendos.

El banco ha reservado desde ya la mitad de los beneficios de la primera mitad del año con su idea de repartir entre los accionistas entre el 45 y el 50 % de lo que gana cada año, aunque ha recordado que hasta septiembre el consejo de administración no desvelará sus planes más inmediatos.

Preguntado por la posibilidad de participar en fusiones en España o llevar a cabo más compras en el país o en Reino Unido, Álvarez ha insistido en que no está en los planes del banco y solo ha abierto la puerta a analizar alguna operación si surge en Estados Unidos, donde admite que les gustaría ganar tamaño.

Por áreas geográficas, Europa obtuvo un beneficio de 1.426 millones de euros (un 170 % más); Norteamérica ganó 1.628 millones; Sudamérica anotó 1.645 millones (un 41 % más), y Digital Consumer Bank, formado por la unión de Santander Consumer Finance (SCF) y Openbank en 2020, ganó 569 millones de euros, un 11 % más.

En España, la ganancia ordinaria fue de 390 millones de euros, un 55,8 % más, gracias a unas menores provisiones y a la reducción de costes.

La entidad ha continuado con la renovación de su cúpula directiva, con el nombramiento de Sérgio Rial, hasta ahora consejero delegado de Santander Brasil y responsable regional de Sudamérica de Grupo Santander, como presidente del consejo de administración de Santander Brasil a partir del 1 de enero de 2022.

Tras casi siete años como consejero delegado de la filial brasileña, Rial dejará estas funciones ejecutivas en manos del brasileño Mario Roberto Opice Leão, que dirige el área de Banca de Empresas de Santander Brasil desde 2015.

Por otra parte, Santander Corporate & Investment Banking (Santander CIB) obtuvo un beneficio ordinario de 1.197 millones de euros, un 45 % más.

Asimismo, el área de Wealth Management & Insurance aportó al beneficio del grupo 1.084 millones de euros, un 9 % más, tras aumentar a doble dígito los activos gestionados y las primas emitidas

En cuanto al volumen de negocio del grupo en general, el crédito a la clientela creció un 2,1 % y los depósitos lo hicieron en un 5,6 %.

La tasa de morosidad se redujo una vez más, hasta el 3,22 %, desde el 3,26 % de junio de 2020, en tanto que el coste del crédito mejoró hasta el 0,94 % desde el 1,26 % anterior por las menores provisiones dotadas.

La ratio de capital de máxima calidad CET1, que determina la solvencia, se situó en el 12,11 % tras aumentar en 27 puntos básicos en los últimos 12 meses, por encima del rango objetivo del 11-12 %.

El uso de servicios digitales siguió aumentando, hasta alcanzar más de 45 millones de clientes digitales (+14 % interanual).

El 52 % de las ventas se produjeron a través de los canales digitales en la primera mitad del año, frente al 44 % del mismo periodo de 2020.