EFESabadell (Barcelona)

Trabajadores de Banco Sabadell han salido este jueves a la calle en ocho ciudades españolas en protesta por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la entidad para más de 1.900 personas.

La plantilla ha convocado las primeras protestas contra el ERE en Alicante, Madrid, Málaga, Murcia, Santiago de Compostela, Valencia, Las Palmas y Sabadell (Barcelona), a las que seguirá un calendario de movilizaciones que prevé varios paros durante la próxima semana y el mes de octubre.

El Sabadell ha planteado un ERE para 1.936 empleados en España, un recorte de plantilla que llega después de las 1.817 salidas voluntarias que se pactaron la pasada primavera.

En Sabadell (Barcelona), la ciudad originaria del banco, la protesta se ha llevado a cabo ante el edificio situado en la plaza Cataluña, donde la entidad inició su actividad, ha recordado el secretario general de CCOO en el grupo, Domènec Sadurní.

También han protestado esta mañana en la calle los empleados del banco en Madrid, Alicante, Málaga, Valencia y Santiago de Compostela, mientras que esta tarde lo harán los de Las Palmas y Murcia.

Sadurní ha mostrado su rechazo al expediente de extinción de contratos y ha afirmado que "no hay causas organizativas ni económicas para llevarlo a cabo": "Estamos en esta situación por culpa de la mala gestión de la empresa y quieren hacer pagar a los trabajadores con un ERE salvaje", ha declarado.

El representante de CCOO ha puesto dos ejemplos de dicha gestión: "La compra del banco británico TSB hace seis años y que causó millones de pérdidas" y la subida del salario del consejero delegado "mientras se echan a los trabajadores".

Por su parte, Marcos García, secretario general de UGT de Banco Sabadell en Cataluña, ha señalado que este ERE "no hace falta" y es "ilegal", pues "se está contratando gente y el banco sigue dando beneficios".

García ha recordado que "los trabajadores son los que han estado al pie del cañón durante la pandemia y esta situación redunda en un peor servicio hacia los clientes".

En ese sentido, ha comentado que "se está echando a los clientes mayores del banco" y ha puesto como ejemplo que "se les envía a los cajeros, mientras se quiere hacer en ocho meses una digitalización que debería hacerse en tres años".