EFEBruselas

El Gobierno español sigue lamentando la lentitud de Bruselas para acordar medidas conjuntas que frenen el incremento de los precios de la energía, pero está convencido de que, tras haber logrado impulsar este debate, ya no se va a parar y espera avances de un asunto que ve integrado en la agenda de la UE.

Así lo afirmó este viernes el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa que ofreció al término de la reunión del Consejo Europeo celebrada en Bruselas y que tuvo como principal elemento de discusión la posibilidad de adoptar medidas ante el aumento de la factura eléctrica.

Sánchez recordó que el debate en Europa sobre el incremento de los precios de la energía tuvo su origen en los planteamientos de España, en los que defiende la necesidad de adoptar medidas conjuntas de la UE (como compras conjuntas de gas) además de las que pueden decidir cada uno de los países.

Al hilo de ello destacó que en las conclusiones de la cumbre se hayan recogido tres propuestas planteadas por España, la primera de ellas instar a la Comisión Europea a estudiar el funcionamiento del mercado del gas y la electricidad.

A la vista de ese estudio, dijo que se valorará si algunas prácticas comerciales requieren una acción por parte del regulador posteriormente.

Recoge también el texto de conclusiones la especificidad de la situación de los Estados miembros, algo que afirmó que es importante para España por sus interconexiones con Francia, y el compromiso de que el Consejo Europeo volverá a tratar el problema del incremento de los precios eléctricos en su reunión del 16 y 17 de diciembre.

Por ello destacó que, teniendo en cuenta los objetivos que se había marcado, está satisfecho aunque, tal y como dejó claro ante el resto de líderes europeos, le habría gustado ir más allá.

"Pero entendemos que los avances en Europa siempre llevan un ritmo diferente", asumió el presidente del Gobierno quien insistió: "Estamos ante una crisis sin precedentes que requiere de medidas extraordinarias e innovadoras para controlar una situación inédita".

Negó que haya países que se opongan a entrar en este debate porque cree que nadie puede mostrarse en contra de la realidad que se está viviendo con el alza de los precios energéticos.

Lo que ocurre, dijo, es que hay países que están a la espera de los estudios para evaluar la eficacia en el funcionamiento de los mercados de la electricidad y, a partir de ahí, operar.

"El debate no va a parar", garantizó el presidente del Gobierno, quien recordó próximas reuniones de la UE en las que se abordará este asunto como la de los líderes comunitarios de diciembre.

Al hilo de este asunto y a preguntas de los periodistas, volvió a reiterar su compromiso de que a final de año el promedio de la factura de la luz que haya pagado cualquier ciudadano español sea semejante a 2018 descontando la inflación.

También en clave nacional, eludió responder a la pregunta de si el Gobierno atenderá la petición de Iberdrola de retirar el decreto que impone tributos a las eléctricas a cambio de no subir los precios a la industria.

Al respecto, se limitó a señalar de forma genérica que el Gobierno seguirá adoptando todas las medidas que pueda para amortiguar el alza de los precios y proteger a los consumidores y defender los intereses de la industria.

También, dijo, para especificar de manera mucho más detallada qué empresas son susceptibles de aplicárseles una revisión de sus "sobrebeneficios".

La cuestión de la migración fue otro de los asuntos abordados por los jefes de Estado y de Gobierno, y Sánchez reconoció que se trata de un tema "vidrioso porque las posturas están muy enfrentadas".

"Es difícil encontrar una zona de aterrizaje para encontrar una posición común", asumió antes de instar a iniciar "de una vez por todas" las negociaciones del Pacto de Migración y Asilo que dijo que necesita Europa.

Para Sánchez, los países de sur de la UE están manteniendo una actitud muy constructiva en este debate a la vez que defienden sus intereses legítimos y cree que "esta claro que todavía quedan muchísimos meses para poder llegar a un acuerdo".

En cuanto a la polémica generada por Polonia después de que su Tribunal Constitucional defendiera la prevalencia del derecho nacional sobre el europeo, Sánchez explicó que hubo un debate "respetuoso pero franco".

Un debate en el que afirmó que quedó claro que es fundamental respetar el Estado de derecho y eso supone, precisó, que hay una primacía del Tribunal de Justicia Europeo.

Sánchez garantizó que España apoyará a la Comisión Europea en la defensa y salvaguarda de ese Estado de derecho.

En la cumbre se analizó también la evolución de la pandemia de coronavirus y del proceso de vacunación, y el presidente del Gobierno resaltó que hay que poner en valor el compromiso cívico de los ciudadanos, la profesionalidad de los sanitarios y la unión entre todas las instituciones.

Ente otros asuntos tratados en el Consejo, Sánchez volvió a defender la necesidad de lograr tratados comerciales con Mercosur, México y Chile.