EFEParís

España será el país de la OCDE donde menos aumentará, en términos relativos, el nivel de vida de aquí a 2060, esencialmente porque el envejecimiento de la población reducirá el peso de la población activa.

En un informe publicado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que el producto interior bruto (PIB) per cápita en España aumentará en un 54,11 % en el horizonte de 2060, muy por debajo del 68,97 % de media en los países miembros.

Como España, tampoco superarán el 60 % de incremento Canadá (54,33 %), Italia (56,09 %), Estados Unidos (57,15 %), Grecia (58,70 %), Suiza (58,82 %) y Finlandia (59,78 %).

En el otro extremo, se prevé que en Turquía la expansión del nivel de vida de aquí a 2060 sea del 115,25 %, en Eslovaquia del 90,14 %, en Irlanda del 84,05 %, en la República Checa del 84,41 %, en Israel del 83,90 % o en Letonia del 81,88 %.

También se esperan incrementos netamente por encima de la media en México (77,78 %), Portugal (75,15 %) o Colombia (73,48 %).

Fuera de la OCDE, Rusia -considerada una de las potencias emergentes dentro del grupo conocido como BRIICS- tendrá una progresión todavía inferior al español, del 42,06 %, una vez más por el envejecimiento (y la reducción) de su población, pero también por unas mejoras de productividad laboral muy pobres.

Eso contrasta con la mayor parte de los grandes emergentes, cuya elevación del nivel de vida será muy superior a la media de la OCDE, y en particular en la India (163,82 %) y China (113,76 %).

El principal factor que justifica que España ocupe el farolillo rojo del "Club de los países desarrollados" es la reducción del 17,81 % de la población en edad de trabajar de aquí a 2060 como consecuencia del envejecimiento demográfico.

En ese indicador, sólo le supera Corea del Sur, con una rebaja del 22,50 %. Están en un nivel similar Japón (-16,12 %) y Eslovaquia (-15,39 %).

España también presentará peores cifras que la media en el alza de la tasa de empleo, es decir, el porcentaje de personas con trabajo entre la población de entre 15 y 64 años (0,67 % frente al 2,99 %), mientras que su mejora de la productividad laboral (50,99 % frente al 50,61 %) se situará en la media.

Uno de los autores del estudio señaló a Efe que la relativamente baja progresión de Estados Unidos tiene que ver, sobre todo, con una mejora mediocre de la productividad laboral (44,07 %), así como con el hecho de que su nivel de vida de partida es uno de los más elevados, por tanto con menor potencial de crecimiento.

Lo contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con India y China, que por tener un punto de partida mucho más bajo, disponen de un gran potencial de crecimiento.

La OCDE elabora estos informes de prospectiva a muy largo plazo no porque pretenda acertar sobre lo que sucederá dentro de más de 40 años, ya que no es verosímil que en tanto tiempo las políticas sigan siendo las mismas.

El objetivo es disponer de un escenario de referencia para, a partir de él, poder analizar el impacto que tendrían cambios en esas políticas, y en especial mostrar los beneficios de las reformas estructurales que propugna.