EFELisboa

La Fiscalía portuguesa presentó hoy formalmente acusación contra dieciocho personas y siete empresas por el "caso BES", que investiga el colapso del Banco Espírito Santo y el grupo empresarial al que pertenecía.

En un comunicado, la Fiscalía detalló que, del total de 25 acusados, diecisiete de ellos -doce personas y cinco empresas- están acusados de delitos de asociación criminal, aunque no desveló su identidad.

En el resto de la acusación se incluyen delitos de corrupción activa y pasiva en el sector privado, falsificación de documentos, infidelidad, manipulación de mercado, blanqueo y estafa cualificada contra derechos patrimoniales de personas singulares y colectivas.

La Fiscalía señaló que la investigación llevada a cabo desveló que estos delitos produjeron pérdidas por valor de 11.800 millones de euros.

Aunque el Ministerio Público no da nombres, el principal rostro de la caída del BES, el mayor escándalo financiero de la historia del país, es su expresidente Ricardo Salgado, en el cargo desde 1992 hasta su colapso en 2014.

La defensa de Salgado confirmó en un comunicado que el exbanquero es uno de los acusados del proceso.

"Ricardo Salgado no practicó ningún delito y esta acusación falsifica la historia del BES", afirmaron los abogados Francisco Proença de Carvalho y Adriano Squilacce, que aseguran que durante toda la investigación "se escondieron las pruebas".

Salgado es además uno de los acusados de la "Operación Marqués", en la que está implicado por corrupción el ex primer ministro luso José Sócrates.

La prensa portuguesa adelantó la semana pasada que la Fiscalía iba a acusar a Salgado de liderar una asociación criminal dentro del Grupo Espírito Santo, donde se incluía el banco.

La Fiscalía matizó que en la acusación presentada hoy no constan algunas cuestiones relacionadas con el Universo Espírito Santo, como las referentes a los instrumentos de deuda y capital del Espírito Santo Financial Group (ESFG), accionista mayoritario del BES.

Tampoco incluye "comportamientos que podrán convocar infracciones de naturaleza tributaria y delitos relativos a titulares de cargo político extranjeros", que se abordarán en un proceso autónomo, así como lo referido a un "ciudadano extranjero".

La investigación, iniciada en 2014 con el colapso del grupo, incluyó líneas de cooperación con las autoridades judiciales de Suiza, Brasil, España, Estados Unidos, Macao, Panamá, Dubai, Holanda, Bélgica, Alemania y Luxemburgo.

La Fiscalía informó en 2019 de que estaba a la espera de recibir informaciones solicitadas a las autoridades suizas para poder concluir la investigación, que cuenta con un proceso principal del que dependen otros 242.

El BES fue intervenido en agosto de 2014 después de registrar pérdidas multimillonarias y de que se detectaran irregularidades en sus cuentas.

El banco fue utilizado para tapar la crítica situación financiera del Grupo Espírito Santo -que incluía diferentes actividades de negocio, desde seguros a agricultura y turismo, pasando por el sector financiero- y acabó por ser arrastrado por la caída de este conglomerado empresarial.