EFEWashington

El déficit presupuestario de España será del 2,2 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2019 y posteriormente se quedará en el 1,9 % entre 2020 y 2024, mientras que la deuda cerrará el actual ejercicio en el 96,4 %, apuntó hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus proyecciones.

El déficit detendrá de este modo su paulatina rebaja el próximo año, después de haber pasado del 3,1 % en 2017 y el 2,5 % en 2018.

Por su parte, el endeudamiento sobre el PIB proseguirá su lenta reducción al 95,2 % en 2020, 94 % en 2021, y 92,8 % en 2022.

La cifra se situará por encima de la media de la zona euro, que registrará una deuda del 83,9 % este año y que bajará al 82,3 % en 2020.

Las previsiones de déficit público del FMI se sitúan por encima de las remitidas ayer por el Gobierno a Bruselas, del 2 % del PIB este año y el 1,7 % del PIB en 2020.

El Ejecutivo también es más optimista en sus estimaciones de reducción del endeudamiento, que espera que baje al 95,9 % del PIB este año y el 94,6 % del PIB en 2020.

"Aconsejamos a las autoridades a seguir políticas fiscales prudentes, ancladas en un marco a medio plazo. De lo contrario, como a menudo hemos visto en el pasado, la complacencia alimentada por bajas tasas de interés puede llevar a un exceso de endeudamiento, seguido por el pánico de los inversiones y tensiones en los mercados", dijo Vitor Gaspar, director de Asuntos Fiscales del FMI en rueda de prensa.

Para Gaspar, la política fiscal "es clave a la hora de gestionar la desaceleración sincronizada en la economía global actual, respaldar la estabilidad financiera y preparar para riesgos a la baja y encarar el cambio climático".

En este sentido, el FMI urgió a elevar los impuestos al dióxido de carbono (CO2), ya que es la herramienta más "eficiente" y "poderosa" para reducir las emisiones contaminantes si se quiere limitar el calentamiento global, aunque reconoció la consiguiente subida en el precio de la energía.

El organismo instó a situar esta tasa en 75 dólares por tonelada en 2030, muy por encima de la media global actual de 2 dólares por tonelada, para limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados o menos en las próximas décadas.