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El máximo accionista de DIA, LetterOne, ha anunciado este lunes que está dispuesto a participar en el segundo tramo de la ampliación de capital de la compañía hasta un máximo 193 millones de euros adicionales, lo que haría que su participación pasara del 74,8 % a situarse por encima del 90 %.

Según ha informado la cadena de supermercados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los planes de LetterOne -sociedad controlada por el magnate ruso Mijaíl Fridman- sólo se harían efectivos en caso de que la operación no suscitase interés entre los minoritarios, que tienen derecho preferente.

Fridman ya se comprometió a suscribir un primer tramo de la ampliación por valor de 769,2 millones (a través de la capitalización de créditos y su conversión en títulos) y en el segundo tramo está abierto a cubrir hasta un máximo de 193 millones de los 258,6 millones que se pretenden recaudar por esta vía.

El aumento de capital expira mañana, martes, al cierre de la sesión; fuentes de la compañía han precisado que en caso de completarse al 100 % -por un valor total de 1.027 millones de euros- está previsto conocer la nueva estructura de capital de DIA el 4 de agosto.

Además, las nuevas acciones comenzarían a cotizar el próximo 12 de agosto, de acuerdo con las fechas recogidas en el folleto enviado a la CNMV.

El primer tramo supone la emisión de 38.460 millones de títulos -que estarán íntegramente en manos de Fridman-, a los que se sumarían otros 12.927 millones en caso de cubrirse el segundo -de los cuales el millonario ruso controlaría un máximo de 9.672 millones-.

La recapitalización de la empresa es clave para su futuro, ya que a través de esa vía recuperará el equilibrio contable después de que al cierre de 2020 su patrimonio neto se situara en negativo (-42 millones de euros), lo que en un contexto normal provocaría que la firma incurriera en "causa de disolución".

Sin embargo, el Gobierno español aprobó una salvedad debido al impacto de la covid-19 en la economía que posibilita no contabilizar las pérdidas registradas en 2020 a la hora de hacer este cálculo, lo que permitió a DIA evitar formalmente dicha situación.

Los responsables de la firma destacaron que con el primer tramo se garantiza el éxito de la operación y el segundo tiene por objetivo lograr más liquidez para acelerar la transformación del negocio.

Entre los minoritarios se encuentra Naturinvest, sociedad controlada por el inversor francés Gregoire Bontoux, que la semana pasado instó al resto de accionistas en DIA a acudir a la ampliación de capital, para entre todos mantener el control del 25 % de la compañía, como ocurre hasta ahora.

La firma, dueña de un 2,9 % del grupo de distribución español, ha advertido de que si el porcentaje en manos de los minoritarios cae por debajo del 25 % -como consecuencia de que una parte de ellos decline participar en este aumento de capital-, será "muy difícil" poder tener "cierto control en la gestión".

Además, Bontoux criticó los "mensajes confusos" lanzados por los responsables de la cadena de supermercados en las últimas semanas y ha avanzado que estudia "todas las opciones" legales para defender sus derechos una vez concluya la ampliación.